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domingo, 14 de noviembre de 2021

EN 1996 DEJÓ DE FUNCIONAR EL MATADERO MUNICIPAL Y AÑOS DESPUES FUE DERRUIDO Y VENDIDO SUS TERRENOS

 


En el año 1996 dejó de funcionar el nuevo matadero de Ciudad Real, siendo demolido posteriormente vendido su terreno para la construcción de bloques de pisos. Hoy me hago eco en el blog, de lo publicado en el Boletín de Información Municipal en 1968 y 1969. La primera noticia publicada es de un concurso de destreza en el oficio entre oficiales matarifes; y la segunda de un concurso interprovincial de rendimiento en carne para corderos. 


Boletín de Información Municipal-N.º-24-7-1967


Boletín de Información Municipal-N.º-31-12-1969


sábado, 13 de noviembre de 2021

UNA MAÑANA EN EL NUEVO MATADERO MUNICIPAL

 



El día 25 del pasado mes de febrero comenzó el funcionamiento del nuevo Matadero Municipal, construido por el Ayuntamiento de Ciudad Real con la ayuda económica de servicios técnicos. Era una necesidad largamente sentida, pero que la estrechez dineraria d nuestro municipio había obligado a ir demorando su solución.

A punto de cumplirse el mes de entrar en servicio las modernas instalaciones -no se olvide que febrero tiene 28 días- las hemos recorrido con el veterinario director del Matadero, señor León Caballero, quien amablemente nos fue mostrando los distintos servicios, todos ellos en plena actividad, ya que en las horas de la mañana es cuando se procede al sacrificio del ganado de las distintas especies.

Desde que se abrió el nuevo Matadero hasta el día de nuestra visita, el número de reses muertas era de 2.189, con un total de 37.954 kilos de peso en canal, siendo por el orden numérico de reses sacrificadas en las distintas especies, la de lanar y cabrío las más numerosas, con 2.003 cabezas; siguen luego los cerdos, con 136 cabezas, los vacunos con 46 y finalmente los équidos, con sólo 4. En cuanto al número de kilos y por el orden que hemos citado a las distintas especies, han sido 18.233, 12.052, 7.121 y 548.

En el nuevo matadero cada especie tiene su nave independiente, con instalaciones adecuadas para facilitar el trabajo de matarifes y personal auxiliar, reduciéndose considerablemente el tiempo a emplear en el faenado, en relación con el que se precisaba en el antiguo matadero, insuficiente a todas luces y carente de modernas medidas de trabajo. 


El día de la inauguración del nuevo matadero. Asistieron al acto el Gobernador civil y Jefe Provincial del Movimiento, señor Pérez Bustamante; Obispo Prior, Dr. Hervás Benet; Gobernador militar, Coronel Dorronzoro; Alcalde de la Capital, señor Rodríguez Velasco y demás autoridades.



No es la actual buena época de sacrificio, por hallarnos en tiempo de cuaresma, en que lógicamente se reduce el consumo, ser el actual momento desfavorable para la cría de corderos y haber habido importación de carne congelada, que siempre supone un impacto en el consumo de la fresca. Por otro lado la disminución del ganado de cerda, el precio alcanzado en la cotización del mismo y el decrecimiento en su elaboración por parte de las industrias chacineras menores, por estar avanzada la estación ha contribuido también a que sea menor el número de cabezas de ganado de cerda sacrificadas.

Al continuar nuestra visita por el matadero tenemos ocasión de comprobar que su capacidad es suficiente para el consumo de una población numéricamente mucho mayor e incluso para constituirse en matadero piloto de una zona circundante a la capital, en un radio de más de treinta kilómetros. Dotado de agua abundante, fría y caliente, que permite salgan las canales y despojos con la limpieza y presentación debidas, con servicios higiénicos en una distribución adecuada y acoplada convenientemente.

La impresión de un profano que visita por primera vez este moderno establecimiento en pleno trabajo de hombres y mujeres no puede ser más satisfactoria. Los habituales consumidores de carnes en sus distintas clases, adquiridas en el mercado de Ciudad Real y en sus establecimientos expendedores pueden tener completa seguridad de que hoy por hoy este preciado articulo se vende con plena garantía. Que no es poco, ¿verdad?

 

Cecilio López Pastor, sábado 27 de marzo de 1965

 

Otra imagen del día de la inauguración del nuevo matadero


viernes, 12 de noviembre de 2021

BENDICIÓN E INAUGURACIÓN DEL NUEVO MATADERO MUNICIPAL

 



El pasado día 17 se celebró la bendición e inauguración del nuevo Matadero municipal, que ha sido construido por el Ayuntamiento de la capital a la izquierda de la carretera de Porzuna, en el camino de Sancho Rey, a menos de un kilómetro de la Puerta de Santa María. Las obras se han realizado en un plazo de dos años escasos, gracias a la importante ayuda del Gobernador civil, a través de la Comisión Provincial de Servicios Técnicos.

Asistieron al acto el Gobernador civil y Jefe Provincial del Movimiento, señor Pérez Bustamante; Obispo Prior, Dr. Hervás Benet; Gobernador militar, Coronel Dorronzoro; Alcalde de la Capital, señor Rodríguez Velasco y demás autoridades, así como la Corporación Municipal y numerosas representaciones de departamentos ministeriales, entidades y corporaciones.

En primer lugar el Dr. Hervás Benet, revestido de capa pluvial y con mitra y báculo, procedió a la bendición del Matadero, cuyas dependencias fueron recorridas por las autoridades y personalidades asistentes, escuchando las explicaciones del jefe de los Servicios Municipales Veterinarios, señor Saiz Moreno, y del Veterinario Director del Matadero, señor León Cabello. Todos los asistentes tuvieron palabras de elogio para las modernas y funcionales instalaciones del nuevo Matadero, en las distintas salas de sacrificio, el horno, crematorio, el laboratorio, que cuenta con un valioso triquinoscopio y las dependencias administrativas.

 



En una de las salas el Alcalde, señor Rodríguez Velasco, pronunció las siguientes palabras:

 

Excmos. e Iltmos señores, amigos todos: Nos hemos reunido aquí, para bendecir e inaugurar este Matadero Municipal. Hace ya muchos años que Ciudad Real, sentía la necesidad de estas instalaciones. El viejo Matadero, no respondía a la más mínima exigencia. Antihigiénico, las faenas se hacían con grandes dificultades. Solo el celo del personal, que en él trabaja, ha hecho posible el milagro de su funcionamiento.

Yo. sé el afán que pusieron en resolver este viejo problema, todos los Alcaldes y Corporaciones que nos precedieron, por ello hemos tenido interés, en que asistan a este acto; porque estamos seguros que nuestra alegría, ellos la comparten.

Las dificultades económicas del Municipio y las del propio Estado no hicieron posible, hasta ahora, esta mejora y aunque el Ayuntamiento sigue con dificultades, la generosidad del Estado, ha sido aprovechada y nuestra vieja aspiración es ya una realidad.

Cuando nuestro Gobernador tomó posesión de su cargo y nos preguntó cuáles eran nuestras mayores necesidades, no dudamos en indicarle que, entre todas, que eran y siguen siendo muchas, merecía atención preferente la construcción de un Matadero. Gracias, pues, a nuestro Gobernador, porque él fue quien incluyó esta obra en el primer Plan Provincial de Servicios Técnicos que formuló.

 



Es cierto. Nuestra Ciudad, tiene otras muchas necesidades, de todos los órdenes; pero una buena política municipal, exige montar servicios, que sean rentables.

La obra que hoy contempláis, con sus accesos e instalaciones complementarias, ha costado cerca de siete millones de pesetas, de los que cuatro y medio aproximadamente aportó la Comisión de Servicios Técnicos, siendo el resto estas instalaciones como propias, que las conserven por mucho tiempo, porque, entre otras razones, pertenecen a la comunidad y los derechos de la comunidad merecen más respeto que los propios.

Finalmente, quizá observéis la falta de algunos detalles, todo se completará; pero teníamos gran interés en que esta obra, de tanta importancia para Ciudad Real, fuese inaugurada dentro del año en el que se han cumplido los 25 de esta bendita Paz de España, que nos permite entregarnos a su servicio con la ilusión de verlos prorrogado, por lo menos por otros 100 años más.

Las palabras del señor Rodríguez Velasco, fueron acogidas con muchos aplausos y se comentó por los asistentes el acierto que ha presidido la construcción del nuevo Matadero, cuya capacidad es prácticamente ilimitada en relación con las necesidades futuras de la Capital, ya que su ampliación para el sacrificio de reses es muy factible, por estar ya prevista en el proyecto.

 

Boletín de Información Municipal. N.º 16, 12/1964.




jueves, 11 de noviembre de 2021

EL NUEVO MATADERO EN MARCHA

 



No hay mal ni bien, que cien años dure, dice un refrán, pero sí un cuarto de siglo pasando las negras y moradas en un caserón en ruinas, etc. etc. De sobra sabemos que muchas veces no vale la buena voluntad para hacer las cosas, máxime cuando éstas son de vital importancia y que se trunca en el mejor de los casos, si no se une a ella el dinero necesario para realizar cuanto se tiene en proyecto. También pienso que es necesaria esa voluntad para ver la forma de arbitrar los medios, léase dinero, aunque esto resulte m u y molesto y difícil.

Pero bueno, lo principal es que ese dinero llegó y gracias a Dios, el nuevo Matadero, está en marcha. Como todas las cosas nuevas, su proyecto fue estudiado con detenimiento, pensando en una obra que sirva en plazo largo de años para el fin que se le destina, nada más y nada menos que a la higiene e inspección de un alimento tan importante en la nutrición humana como es la carne, o mejor dicho, la fábrica en donde se hace la carne.

 



Tendrá naves espaciosas y bien instaladas en todos sus servicios, corrales de espera de ganado suficientes para todas las especies, mondonguería con agua abundante, fría y caliente para escaldado de despojos, servicios para destrucción de decomisos con el consiguiente aprovechamiento de subproductos tales como grasas gelatinas, cenizas, etcétera. Carril aéreo para el transporte de canales dentro del Matadero, nave para el sacrificio e inspección de aves, desuello e insuflado mecánico, servicio de duchas y salas de contratación para carniceros y ganaderos, todo ello dentro del espacio más apropiado y siempre en cadena, de forma que ningún servicio interrumpa a otro y de manera que el ganado realice movimientos hacia adelante, desde el corral de espera, nave de sacrificio y nave de oreo. De momento faltará una cosa que con pesar no la tendrá, y es nada menos que el frigorífico. La nueva instalación en la Ronda del Carmen de los mismos, hace que el Matadero no la posea. Me parece, aunque ello resultase a primera vista algo difícil, que debiera dejarse el local preparado dentro del mismo Matadero y cuando fuese posible, y es siempre aconsejable, dichas instalaciones se trasladasen con lo cual ganaría el mismo edificio v sobre todo la higiene de la carne, que al final de cuentas es lo que interesa. Téngase esto m uy presente, pues representa mucho en un M atadero nuevo y de la capacidad de sacrificio como es el de Ciudad Real.

Esto es un esquema de lo que será la nueva instalación de la cual tenemos muchas ganas de ver cómo se coloca la última teja.

Sixto León. Boletín de Información Municipal. N.º 9, 5/1963.




miércoles, 10 de noviembre de 2021

EL PRIMER MATADERO MUNICIPAL SE CONSTRUYÓ EN LA RONDA DE ALARCOS

 

Exterior de primer matadero municipal que se encontraba en la Ronda de Alarcos



Por R. O. del Ministerio de la Gobernación de 25 de febrero de 1859, se comunicaba a los Gobernadores Civiles, la inexcusable obligación de que, «todas las reses destinadas al abasto público, deberían sacrificarse en un punto determinado por la Autoridad local, llamado MATADERO». Esta imperiosa exigencia, no fue, naturalmente, un capricho del legislador. Respondía fielmente al pleno conocimiento de los peligros que para la especie humana supone el consumo de carnes no inspeccionadas meticulosamente por los Veterinarios.

Posteriormente, a medida que fue conociéndose con más detalles las enfermedades comunes a la especie humana y a los animales, la biología de importantes parásitos en cuyo ciclo biológico figura el hombre y la posibilidad de contaminaciones posteriores al sacrificio de este importante producto alimenticio, la existencia del MATADERO MUNICIPAL, como salvaguardia de la salud de los consumidores de carne, se ha ido haciendo cada día más imperiosa.

Nuestra Capital, en cumplimiento de la Orden de referencia, construyó su Matadero. La placa conmemorativa que reproducimos, nos recuerda la fecha de su inauguración: 1883.

Con toda seguridad podemos afirmar, que en aquél entonces, el Sr. Del Forcallo y Morales que ostentaba la alcaldía, pudo presumir de contar con un Establecimiento modelo. La población de Ciudad Real no llegaba a 15.000 habitantes y los índices de consumo por habitante y día eran infinitamente menores que en la actualidad. Sin necesidad de remontarnos a la citada fecha, tenemos datos concretos que demuestran esta sospecha. Hace 30 años, la carne de dos terneras, duraba una semana en el mercado, mientras que en el pasado año, se sacrificaron y consumieron 15, en un solo día. Igual podríamos decir en relación con los cerdos y demás animales de abasto. De otra parte, por muchos remiendos que se le hayan puesto al edificio construido, no han pasado en balde los 80 años transcurridos desde su construcción. 




Estas circunstancias y la evidencia del concepto moderno del Matadero, no tan solo como garantía de la sanidad de las carnes, sino la imperiosa de aprovechar hasta el límite los subproductos y la seguridad de poder obtener saneados ingresos para las arcas municipales, que nadie discutiría por derivarse de tasas de Servicios remunerativos para los usuarios, han calado hondo en nuestras Autoridades, cuando en las Memorias que anualmente presentamos a su consideración, venimos pidiendo insistentemente la construcción de un moderno Matadero, sin lujos, pero con las suficientes garantías para acomodarlo a las exigencias sanitarias y económicas de la hora presente.

La obligada preocupación por los servicios que tenemos encomendados, nos acucia constantemente a dar al Matadero una moderna orientación funcional. Aunque constituya inmodestia, tenemos que decir, que contamos con servicios, tales como, el Seguro de Decomiso, la investigación laboratorial y la ordenación administrativa de régimen interno, que han sido copiados por muchas Capitales. Pero lógicamente, no es posible sacar de esta ordenación el rendimiento posible, debido a las dificultades que constantemente están planteando las anticuadas y, hasta en ocasiones ruinosas, instalaciones.

La comprensión plena de estos razonamientos por nuestra Autoridad local, justifican su impaciencia por resolver este importante problema de sanidad local. No olvidamos que las circunstancias mandan más que la voluntad y que no es fácil disponer de los 5 millones y pico que supone el presupuesto para hacer realidad el magnífico proyecto, ya redactado por los Servicios Municipales de Arquitectura. Como conocemos el tesón de nuestro Alcalde, esperamos que en breve plazo podremos asistir a la colocación de la primera piedra del nuevo Matadero, en el amplio y bien orientado terreno, adquirido por el Ayuntamiento a estos exclusivos fines.

 

Boletín de Información Municipal. N.º 4, 10/1961



martes, 9 de noviembre de 2021

RONDA DE ALARCOS

 

Una vista del inicio de la Ronda de Alarcos en los años sesenta del pasado siglo XX


Entre las muchas definiciones que la Real Academia de la Lengua Española da a la palabra “Ronda”, se encuentra la de: “Cada uno de los paseos o calles cuyo conjunto circunda una ciudad o la parte antigua de ella”. Ese es el caso de Ciudad Real, los antiguos paseos que se encontraban junto a la desaparecida muralla medieval, reciben el nombre de Ronda.

La actual Ronda de Alarcos, es el antiguo paseo que se ubicaba entre la Puerta de Alarcos y la Puerta de Santa María. En el siglo XIX se denominaba “calle de la Ronda”, tal y como podemos ver en el plano de la ciudad de 1819. Posteriormente en los planos de Ciudad Real de principio del siglo XX, figura como “camino de Ronda”, para pasar posteriormente en los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo a denominar solo como “Ronda de Alarcos”, al espacio comprendido entre la Puerta de Alarcos y la calle Bernardo Balbuena, y desde esta calle hasta la Puerta de Santa María, recibía el nombre de Ronda de Santa María. No fue hasta el pleno municipal celebrado el miércoles 17 de febrero de 1960, cuando los diferentes tramos de ronda, recibieron el nombre que mantienen en la actualidad. Se dio el nombre de Ronda de Alarcos al tramo comprendido entre la calle de Alarcos y la Puerta de Santa María.

 

Una de las primeras viviendas construidas fuera de ronda en 1935 ya desaparecida y que se encontraba enfrente del también desaparecido matadero municipal



Si observamos el plano censo que realizó de Ciudad Real, el Inspector Jefe de Vigilancia Martín Sofi Heredia en el año 1925, podemos observar que hasta ese año, las edificaciones en este tramo de ronda solo se encontraban hacia el interior de la ciudad, estando sin edificar el tramo comprendido entre la Puerta Alarcos y la calle Morería. Entre esta ultima calle y la Puerta Santa María es donde encontramos las edificaciones que existían entonces, entre las que estaban el antiguo matadero y un campo de instrucción militar.

No fue hasta los tiempos de la segunda Republica Española, más concretamente en 1935, cuando el ayuntamiento de Ciudad Real dio permiso para construir fuera de ronda en este trayecto que estamos describiendo.

Al término de la Guerra Civil Española (1936-1939), las edificaciones que fueron poblando los tramos sin edificar, eran construcciones de una y dos plantas, y en el año 1945 se levantó el ya desaparecido “Garaje Ford”, en 1965 el concesionario de Seat y principios de los años setenta el colegio Jorge Manrique. También a principio de los años setenta del pasado siglo, las viejas edificaciones fueron dando paso a los bloques de pisos que existen en la actualidad.

 

En los años setenta del siglo XX, la Ronda de Alarcos se fue poblando de bloques de pisos


lunes, 8 de noviembre de 2021

PÁGINAS DE UN CALLEJERO FLORAL

 

La calle de la Rosa, antes de la destrucción de sus edificaciones tradicionales



Por los tiempos en que Mateo, Augusto, Emilio, Joaquín, Dámaso, Rufino, Ignacio…, ¡hasta 28! mediábamos, o menos, el Bachillerato, un hombre como de 40 años de edad; de talla algo más que regular, enjuto; de traje raído, pero no pobre; quemada la cara de soles y vientos, recorría nuestras calles, día a día, y años, ésta tomo y aquella dejó, en callejeo constante, plácido y absorto. Era inofensivo, pero por más largo de puntas de locura que de juicio lo tachábamos. Muy temeroso lo miraba yo y presto huía al toparlo.

Y ¡mira ahora!, cada vez que a mi tierra me llego, sus calles solitarias y apartadas, me atraen. Me gusta perderme por ellas, como él, y apuesto que, las gentes, por las rendijas me miran pasar y me endosan, como al otro, más flecos de locatis que capa de sano, pero no me importa que así me tomen que, si he caído en la misma manía, es porque eso me sirve de recreo suave y confortador –quizá también lo fuera para el demente— en las faenas de mi obligación. Vale la pena ver cómo los soles y el silencio y los recuerdos, que avivan las calles, se acrecientan y se hacen entrañables.

Si, aunque no lo creáis, no les faltan encanto, ¡y hablan!, la cizaña de los cimientos carcomidos; el jaramago del alero roto; el desconchón; el hierro, de aquella ventana doblado por el eje del carro vendimiador mal guiado; la puerta claveteada o desvencijada, de acá; la leyenda; la aconseja; el aldabón que machaca, al llamar la media luna sarracena; la chimenea ruinosa; el nombre sugerido y secular. ¡Quien fuera capaz de averiguar de don y cuando, le viene a cada calle; quien se lo puso, cual fue la causa de arrebatárselo sin recato para el pasado, ¡por qué lo hemos olvidado!

Y así, de tontera en tontera –o de lo otro en lo otro— caí en pensar qué intenta hacer el callejero floral y zoológico, de nuestra ciudad, curioso, al menos, resultaría, y a ello me doy sin sospechar cuando será el remate –si llega— pues amplio es el empeño y el tiempo escaso.

Por la referente al acierto, no se me da nada, pues por descontado viene el desacierto cuando la ignorancia abona, y este es mi caso. Confirmarlo, tú mismo, por la muestra.

 

CALLE DE LA ROSA

 

Rosa: flor de rosal. Tiene, típicamente, cinco pétalos color “sui generis”. Son numerosísimas las especies y variedades, silvestre y cultivadas, y cuyos caracteres diferenciales afectan a toda la planta, pero muy especial número, forma y color de los pétalos, y al tamaño de los mismos, haciendo las flores ornamentales por excelencia. De olor grato y característico.




La calle de la Rosa comienza en la calle Toledo, en una de las esquinas del bello edificio de la Diputación Provincial, y, recta finaliza en la calle de Caballeros, frente a la del Camarín de la Virgen, por el frondoso jardín, florido, del Instituto. ¡Nuestro Instituto!

En épocas lejanas, en la acera izquierda, hacia la entrada, estaba emplazado el edificio de la Vicaría que, como improvisado Seminario, cobijó los primeros seminaristas de la naciente diócesis del Obispado Priorato, y, junto, existía el granero del Monte de Piedad. Uno y otro caserones fueron comprados, en 46.000 pts., por la Diputación Provincial, para convertirlos en su palacio planeado por el arquitecto don Sebastián Rebollar Muñoz, construido por don Joaquín Castillo, decorado por don Ángel Andrade e inaugurado el 21 de septiembre de 1893.

Seguían, después, los muros del convento de “Mercedarios” que fundara don Andrés Lozano y cuya iglesia costearon el caballero santiagueño don Álvaro Muñoz de Figueroa y doña María de Torres, su mujer, como lo atestiguan, sin ir más lejos, los escudos de la fachada y de los arcos del crucero. “Lo ocuparon los religiosos de Argamasilla de Alba en 1821”. El 7 de noviembre de 1843, convirtiose el convento en el actual Instituto de Enseñanza, creado, por tanto, en los años de auge del manchego don Baldomero Espartero, conde de Luchana, duque de la Victoria, príncipe de la Paz, regente del Reino, hijo de Granatula de Calatrava. De las antiguas posesiones del convento sólo queda, con fachada a esta calle, entre la Diputación y el Instituto, la pequeña casa del sacristán del templo, hoy parroquia de la Merced.

El último edificio de esta acera era una casa vieja, descuidada, pero con cierto aire de tipismo y bellísimas rejas, altas y bajas, tanto en la fachada que daba a esta calle, como en la que a la de Caballeros tenía. Al derribarla hace pocos años, el jardín del Instituto creció, con el solar, en un tercio de su amplitud, aumento su frondosidad y encanto y se hizo plaza pública perdiendo su modesto y recoleto sabor docente, privado, de “jardín del Instituto”. Un olivo viejo, que en él había, quedo inmortal en la tablita que pintó con Ángel Andrade, profesor de Dibujo del Centro, y se conserva, como parte integrante de la obra del insigne pintor y maestro, desparramada por la Diputación, en espera de definitiva y adecuada instalación en el lontano Museo provincial.

Construcciones particulares ocupan todo el lado derecho de la calle de la Rosa en la que, precisamente por este costado, se abre la única vía afluente con que cuenta, y, en verdad, con nombre corto, ensoñador, bienquerido: la Paz.


Julián Alonso Rodríguez. Diario Lanza el 29 de noviembre de 1956.


La calle de la Rosa en la actualidad