miércoles, 27 de abril de 2011

A LOS HERMANOS DE LA COFRADÍA DE LA FLAGELACIÓN


Estimado/a Hermano/a:


Siete días después de nuestra Estación de Penitencia, y una vez terminadas las labores de desmontaje de los pasos de nuestros queridos Titulares, me dirijo a todos vosotros, como Hermano Mayor y en nombre de la Junta de Gobierno, para desde estas líneas felicitaros y agradecer vuestra actitud y comportamiento durante nuestra Estación de Penitencia, a pesar de las inclemencias meteorológicas el pasado Miércoles Santo.


Como bien sabéis, el pasado Miércoles Santo, a la hora de nuestra salida procesional, llovió intensamente sobre nuestra ciudad. Tras una reunión de urgencia de la Junta de Gobierno en el Guardapasos, y una vez consultadas las previsiones meteorológicas en las que se nos aseguraba que antes de las 12 de la noche no volvería a llover en nuestra ciudad, la Junta de Gobierno tomo la decisión valiente de procesionar cuarenta minutos después de nuestro horario de salida.


La incertidumbre que tenían los hermanos que llenaban el Guardapasos, se convirtió en alegría, sobre todo en los hermanos más pequeños cuando se comunico la decisión de salir, aplaudiendo la decisión de la Junta. ¡Que momentos más hermosos para compartir entre hermanos!


Agradezco de todo corazón a todos, escuadrón a caballo, nazarenos, costaleros, cuerpo de capataces, acólitos, músicos, Consiliario, representación policial, de las hermandades hermanas, de la Asociación de Vecinos, de la Asociación de Cofradías, del Excmo. Ayuntamiento y hermanos que por circunstancias no pudieron participar en la Estación de Penitencia, vuestra lección de amor a nuestros Sagrados Titulares, una lección de unidad y cariño, sobre todo cuando se decidió volver al Guardapasos en la calle Camarín. Decisión que se tomo cuando se nos comunico que la lluvia se había adelantado y volvería en breves momentos como todos pudimos comprobar.


Pero pese a la pena que nos invadió a todos tras esta decisión, nos debemos sentir orgullosos porque el tiempo que duro nuestro procesionar, nuestra Cofradía se distinguió por su elegancia y nuestros pasos por su dignidad y gran belleza estética, demostrando sus costaleros, sobre todo en los momentos difíciles que vivimos todos, que están hechos de una madera especial, aquella que tiene el corazón como motor, y las cosas que se hacen desde el corazón siempre salen bien.

Estas líneas no son de autocomplacencia, puesto que todo es mejorable y posiblemente haya que corregir deficiencias y otras cuestiones, pero tampoco nos debe acomplejar reconocer en líneas generales que la Estación de Penitencia 2011, fue realizada en todo momento de manera correcta, tomando las decisiones idóneas en cada instante. Gracias a todos por ayudar a repartir Bondad y Consuelo por las calles y plazas de Ciudad Real un año más.

Que Nuestro Padre Jesús de la Bondad y nuestra Bendita Madre del Consuelo os bendigan a todos.

Emilio Martín Aguirre,
HERMANO MAYOR

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