viernes, 21 de febrero de 2014

LA PUEBLA


La  iglesia de La Puebla se levanta sobre un montículo enfrente del viejo caserío

La Puebla,  perteneciente al término municipal de Ciudad Real, es un caserío de labor, hoy deshabitado, en la dehesa del margen derecha del río Jabalón en la carretera de Aldea de Rey a nueve kilómetros de Ciudad Real. El caserío se levanta sobre el volcán del mismo nombre, conocido también por El Cominal.

La iglesia está bajo la advocación de Santa Marina

El caserío de La Puebla se encuentra unido a la historia de Ciruela al ser un anejo de esta aldea ciudadrealeña. Es un lugar desconocido para los ciudadrealeños, que guarda varios elementos históricos-artísticos que necesitan ser protegidos.

La iglesia está presidida por una espadaña simple que actualmente no tiene campana

Sabemos por D. Inocente Hervás y Buendía, en su “Diccionario Histórico, Geográfico, Biográfico y Bibliográfico de la Provincia de Ciudad Real”, publicado a finales del siglo XIX, que en 1751 contaba sólo con dos vecinos, siendo atendida su iglesia de Santa Marina por el Teniente del Arcipreste de Calatrava. Iglesia que se encuentra levantada sobre un montículo enfrente del caserío.

Parte de los muros de la iglesia son de piedra de fábrica de mampostería 

Nos sigue diciendo Hervás y Buendía en su diccionario sobre este lugar, que “En la falda Norte de la meseta sobre la cual se levanta la iglesia se halló una orza de barro con unas doscientas monedas. Al Oeste, al practicar el desmonte de la carretera se descubrieron varios enterramientos; los cadáveres estaban colocados de O. a E. y cubiertas las fosas por una losa tosca caliza. En los taludes del desmonte quedan a la vista algunos restos humanos, demostrando que los enterramientos abarcaban una zona mayor que la ocupada por la carretera, pues en otro montículo próximo a éste, al Norte de La Puebla, se han encontrado enterramientos iguales y en análoga situación. En este mismo montículo a unos cuarenta metros al O. de la carretera existe una cisterna, que según noticias locales conduce a una cueva, hecho que no se ha comprobado por hallarse obstruida la entrada.

La puerta de entrada al templo es un arco de medio punto rehundido labrado en piedra de sillería

La iglesia de una sola nave posee varias ventanas que dan luz a su interior

Estas noticias acusan la existencia de una Necrópolis constituida en un grupo de Motillas como la del Santo Cristo de Villajos, aun inexploradas, la del Acebuchal, estudiada por Bonsor y tantas otras como se hallan en esta región esperando la visita de un sabio, que penetre en su fondo con la luz de la ciencia y nos revele sus hondos misterios, revelación necesaria para vislumbrar la historia de nuestro país en aquellas remotísimas edades. Los objetos depositados en la tumba junto a los cadáveres han guiado y guían a nuestros anticuarios, para conocer y fijar el grado de civilización de aquel pueblo, y, por lo tanto, la edad a que pertenecen. Aquí nada nos dicen, no porque no existieran, sino porque los obreros ocupados en aquellos trabajos los harían desaparecer ¡perdida grande! La que sólo se repararía practicando otras exploraciones con el cuidado e inteligencia que reclaman estas obras. Para mayor ilustración  puede consultarse lo que decimos acerca de estos monumentos neolíticos en los art. Torralba y Ciruela”.

El caserío se encuentra en la dehesa del margen derecha del río Jabalón en la carretera de Aldea de Rey a nueve kilómetros de Ciudad Real

El caserío era propiedad a principios del siglo XX de D. Gaspar Muñoz y Jarava, Antolinez de Castro y de la Torre

A principios del siglo XX el caserío era propiedad de D. Gaspar Muñoz y Jarava, Antolinez de Castro y de la Torre, Senador del Reino por la provincia de Ciudad Real en 1910, perteneciente al Partido Liberal. Este señor reconstruiría la iglesia que se encontraba arruinada a principios del siglo XX, abriéndose al culto el 29 de mayo de 1904. Tenía un retablo tallado por Joaquín García Coronado con las imágenes de San Isidro y San Antonio.

Puerta de la vivienda que debió ocupar el propietario del caserío

Si visitamos este caserío, lo primero que podemos observar desde la carretera, es su iglesia que se encuentra bajo la advocación de Santa Marina, también titular de la desaparecida iglesia de Ciruela. Iglesia restaurada hace unos años de una sola nave y construida en su parte más antigua con piedra de fabrica de mampostería combinada con ladrillo toledano, teniendo un zócalo de piedra de sillería. Su cubierta es de teja árabe con un voladizo típico conventual. La puerta de entrada es un arco de medio punto rehundido labrado en piedra de sillería. La iglesia está presidida por una espadaña simple de ladrillo industrial sin campana actualmente.

Escudo de armas de los Muñoz-Jarava sobre la puerta de la casa central del caserío

El caserío de labor posee tres viviendas siendo la central la antigua vivienda del propietario del caserío, Don Gaspar Muñoz  y Jaraba, ya que sobre su dintel se encuentra el escudo de armas del mismo. La puerta de cuarterones de madera de doble hoja, esta claveteada.

La única vivienda habitada posee portada con pilastras de piedra de sillería

La única vivienda que se encuentra actualmente habitada es la que se  sitúa a mano derecha, que posee una portada con pilastras de piedra de sillería que sostienen el dintel sobre el cual hay un reloj de sol de 1805.


Reloj de sol de principios del siglo XIX

Como dato curioso decir que en este caserío vivió su infancia el poeta y escritor,  José Luis Morales Robledo, galardonado con diferentes premios entre otros con el Internacional de Poesía Miguel Hernández. En las obras de este escritor aparece el caserío de La Puebla. Son la casa y el paisaje que aparecen reflejados en algunos de sus libros, tanto en “Por las deshabitadas arboledas” como en “El viento entre las ruinas”.


3 comentarios:

  1. Enhorabuena Don Emilio por su entrada lugar desconocido e interesante. Que buena labor está usted haciendo junto a su amigo Liberto recorriendo nuestra geografía.

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  2. Gracias Emilio a ti y a tu equipo de colaboradores, por regalarnos tus esfuerzos para que todos conozcamos mejor nuestra Ciudad Real, sus temimos y sus , sus conventos, sus imágenes, sus monumentos y sus campos, en definitiva nuestra historia.

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