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lunes, 20 de mayo de 2019

EL EDIFICIO DEL BANCO DEL BILBAO






































El bloque de pisos de ocho plantas de la calle Alarcos, esquina con la calle Juan II, recibe el nombre de “Edificio de Banco de Bilbao”, un edificio levantado sobre la antigua casa-palacio de los Ayala, por la constructora MESTA, S.A., inaugurado en el año 1972. El edificio fue construido por el Banco de Bilbao, una entidad financiera fundada en Bilbao en el año 1857, que se extendió por toda España, llegando a nuestra ciudad y provincia, donde llego a tener sucursales en los principales pueblos de la misma. En el año 1989 se fusionó con el Banco de Vizcaya, recibiendo desde entonces el nombre de Banco Bilbao-Vizcaya.

En este edificio, el Banco de Bilbao tuvo la sede de su delegación provincial, que ocupaba la planta baja y la entreplanta, permaneciendo en este local, hasta los años noventa del pasado siglo.


domingo, 19 de mayo de 2019

CONFITERIA Y PASTELERIA FRAN-MA EN LA AVENIDA DE LOS MÁRTIRES, 25



En abril de 1970, se inauguró en la Avenida de los Mártires, 25, la confitería y pastelería “FRAN-MA”, propiedad de Francisco Ruiz Nieto, donde se podía saborear un gran surtido de pastelería, con servició a domicilio.


sábado, 18 de mayo de 2019

ÓPTICA LA GAFITA DE ORO EN LA CALLE ALARCOS



La óptica “La Gafita de Oro”, es una empresa que tenía su sede por los años cuarenta del pasado siglo XX en Madrid, y decidió establecerse en Ciudad Real, abriendo su primer establecimiento en la Plaza Mayor, para posteriormente abrir su segunda tienda, junto al desaparecido Teatro Cervantes. Demolido este en 1973, y levantado en su lugar un gran bloque de pisos, se volvió a establecer en sus bajos la óptica, que abrió sus puertas en agosto de 1976, tal y como se hacía eco el diario “Lanza”, cuya información la reproduzco hoy.


viernes, 17 de mayo de 2019

NOVENA EN HONOR A LA VIRGEN DEL PRADO Y APERTURA DEL CAMARÍN EL DÍA DE SU APARICIÓN



Hoy viernes día 17, comienza la Novena en honor a Nuestra Señora la Virgen del Prado que su Ilustre Hermandad, Corte de Honor y Cabildo Catedral, organizan cada año cercanos a la fecha del 25 de mayo, día en que la Virgen se apareció en forma de paloma en un prado, al joven Antón en el año 1088, habitante de Pozuelo Seco, que con el paso de los siglos se convertiría en Ciudad Real.

Esta comenzará todos los días a las 20’00 horas con el rezo del Santo Rosario y de las vísperas, que darán paso a la Santa Misa oficiada cada día por un miembro del Excmo. Cabildo Catedral. La parte musical estará a cargo de diferentes coros parroquiales.

El sábado día 25, festividad de San Urbano y día de la aparición de la Virgen, se oficiará a las 20:30 horas, la Misa del Voto de la ciudad a cargo del Obispo-Prior el Excmo. Rvdmo. Sr. D. Gerardo Melgar Viciosa, donde hasta hace cuatro años, asistía la Corporación Municipal para la renovación del Voto que se viene celebrando ininterrumpidamente desde junio 1763. Decimos que asistía la Corporación, porque desde que Pilar Zamora es Alcaldesa de Ciudad Real, esta no ha renovado ningún año el Voto que en su día la Corporación Municipal hizo a la Virgen del Prado y que nunca fue derogado por esta. La parte musical de este día, correrá a cargo de los seminaristas de la diócesis.

APERTURA DE LA CAPILLA CAMARÍN DE LA VIRGEN DEL PRADO

Este año por primera vez, el camarín de la Virgen del Prado, será abierto el día que se conmemora el Voto de la ciudad a su Patrona, el sábado 25 de mayo. Los horarios dispuestos para orar ante la Imagen sagrada de la Santísima Virgen del Prado en su Camarín, son de 11.30 a 13.00 horas y de 18.00 a 20.00 horas, cerrándose en última visita 15 minutos antes de la hora fijada.


jueves, 16 de mayo de 2019

REQUIEM POR EL CERVANTES



El Teatro Cervantes antes de su demolición en 1973

Parece que esta vez va en serio y que el Teatro Cervantes desaparece del mapa del espectáculo. Un amplio cartel de “Construcciones Gasset” que ocupa todo el frontal del citado cinematógrafo, se limita, en pocas palabras, a comunicar que dicho edificio ha sido adquirido por la citada empresa constructora. Cabe pensar, lógicamente, que lo habrá sido por hacer viviendas, con lo cual el antiguo teatro-cine de la capital, el de más historia de Ciudad Real, pasará a mejor vida.

Si fuese posible escribir una especie de biografía o memorias del citado coliseo, sería curioso recordar que en su escenario actuaron las figuras y conjuntos más sobresalientes de España, desde María Guerrero a Carlos Lemos, y que en pantalla se vieron películas mudas hasta las más recientes del cine sonoro y en color. Surgirían a la luz toda una serie de anécdotas, unas tristes y otras alegres de la vida de la capital y los más viejos recordarían, la época en que el “gallinero” era un anfiteatro de escalones de madera y las butacas, palcos y plateas estaban dotadas de sillas y cortinas.

El Cervantes con el tiempo se vio transformado en distintas ocasiones, pero siempre conservó su aire y arquitectura de teatro clásico y antañón. Hace varios años estuvo la cosa a punto para ser adquirido por la Diputación Provincial en poco dinero, con el deseo de renovarlo totalmente y modernizarlo; la cosa no se llevó a efecto por las cicaterías, no de Maldonado, sino de algunos “corporativos” que no compendian como iba ser posible que se gastase dinero en nada que no fuese un matadero municipal o bachear un camino. A poco que se medite se comprenderá lo que tal adquisición hubiese supuesto de beneficio para la Diputación y para la capital como sucedió con la plaza de toros.

Una de las muchas compañías artísticas que actuaron en el Teatro Cervantes en su historia, está en concreto de mayo de 1925

El caso  es que si desaparece –y así parece va a ocurrir- el Teatro Cervantes, Ciudad Real quedará con un solo local de espectáculos. Desaparecieron el Olimpia y después el Proyecciones y ahora le toca el turno al de más solera. Solo contaremos con el Castillo, mientras se construye el de la calle de Alfonso X el Sabio, que como es lógico tardará lo suyo.

Naturalmente que lo que nosotros digamos no va a convencer ni conmover a la empresa Gasset, que tendrá ya echadas sus cuentas, pero de ser compatible la construcción de viviendas con la construcción de un moderno local cinematográfico en el mismo lugar que está el Cervantes, debía hacerse. El lugar es el más idóneo y rentable, siempre que el negocio se lleve como es debido. Quizás no tanto como la rápida inversión y venta de pisos, con vistas a construcciones futuras, pero cabría meditar que Ciudad Real se está saturando de pisos caros y que un hotel o un “cine”, aunque el beneficio no sea inmediato, siempre supondrá una renta segura por muchísimos años….

…Hoy de lo que nos lamentamos es de que el Teatro Cervantes va a desaparecer y nosotros no podemos hacer otra cosa que entonarle un “réquiem”.

Postal de la Provincia por D. N. Ramirez Morales. Diario “Lanza”, 8 de septiembre de 1973

Aparte de teatro, el Cervantes también actuaba como cine

miércoles, 15 de mayo de 2019

EL NUEVO TEATRO CERVANTES DE LA CALLE ALARCOS


 
Vista exterior del Teatro Cervantes en los años cincuenta del pasado siglo. Fotografía de Herrera Piña

Bautizado Con este nombre de espiritual arraigo en la Mancha, y totalmente reformado, se ha convertido el antiguo Teatro Circo de la calle Alarcos, en un amplio, sólido, elegante y confortable coliseo.

La solidez estriba en la calidad de los materiales empleados, prestando además puntos d apoyo a los palcos y bóvedas, potentes columnas y vigas de hierro. Su elegancia se observa en la ornamentación de la sala, pintada en pálidos tonos de color violeta y blanco, con caprichosas guirnaldas de escayola, que dibuja el contorno de los palcos, y un sorprendente rosetón de la misma flora artificial que ocupa casi la totalidad del techo. De la instalación de la luz, colocada con gusto y esmero se ha encargado la sucursal en Madrid de la afamada casa Alemana A. E. G.

Las localidades están distribuidas del siguiente modo: 14 palcos plateas, y 16 principales (con los antepechos y divisiones guarnecidas de terciopelo) 398 butacas de patio y 178 del piso principal; seis palcos proscenios, y una entrada general capaz para 500 entradas, 80 anfiteatro.

El nuevo teatro ofrece la ventaja que se hacía necesaria de separar por distintas puertas de entradas y salidas, el publico del gallinero, de la restante localidad.

El sistema de calefacción está repartido en 16 radiadores entre el escenario, vestíbulo, galerías y patio de butacas.

El vestíbulo que es bastante espacioso obedece a la misma entonación de la sala, con lo cual queremos decir que es muy elegante.

Los W.C. están también con las debidas condiciones higiénicas.

El escenario ha adquirido también mayor amplitud.

Se instalará además, un café en la planta baja, y probablemente en el piso principal que constituye un gran salón, el proyectado Círculo Liberal.

La fachada constará de seis puertas, y no desdecirá de la suntuosidad del interior.

Provisionalmente se inaugurará el teatro en la próxima feria, reservándose su inauguración oficial para fines de septiembre, en que estará ya concluida la fachada, y atendida la ornamentación, en todos sus detalles.

Hemos visto también el boceto de la embocadura y el telón, obra del ilustre artista D. Ángel Andrade que constituye un alarde de buen gusto y maestría. Un gran escudo de Ciudad Real campea en el centro del telón sobre el fondo gris perla del cortinaje.

En suma el teatro constituye una hermosa obra arquitectónica que honra a su autor, D. Telmo Sánchez, que dirige personalmente su construcción.

Ya saben nuestros lectores que actuará en los días de feria, la aplaudida compañía de opereta Barreto Ballester; y por hoy nos reservamos los planes que se propone desarrollar durante la temporada de invierno el empresario del Teatro Cervantes, D. Manuel Sánchez Gijón, todos artísticos e interesantes.

Felicitémonos de tener al fin un buen teatro en Ciudad Real.

Diario “El Pueblo Manchego”,  Año XII Número 3457, 21 de julio de 1922


martes, 14 de mayo de 2019

UNA “FOTO” COMENTADA


Vista del interior del Teatro-Circo en 1915

La foto que va al lado de esta plana y que vamos a comentar, está hecha en el que fue Teatro de Verano o Teatro Circo, situado en el local del actual Teatro Cervantes.

La fecha aproximada, alrededor de 1914. Es decir, en la época de transición de la barba al bigote, como si dijéramos.

Todavía conservaban su barba don Julián Bonilla, que está al lado del pasillo en la tercera fila. Don Ruperto Ruiz de León, situado en la sexta fila a la derecha de don Francisco Murcia, la de su hermano don José, que fue alcalde de Ciudad Real y que está también en la sexta fila, pero al lado contrario, con don Vicente Calatayud y don José Jerez, y la muy poblada y negra de don Emilio Bernabeu, que está un poco «camuflado» detrás de la cabeza de un señor al que no conozco y delante del que está de pie en el pasillo y que parece que le está pidiendo paso a don Julián Arredondo. Esta barba de don Emilio, que sólo conocí en fotografías, pues en mis tiempos ya iba completamente rasurado, siempre me dio la sensación de una barba postiza. No le iba ni a su persona ni a su carácter aquella gran barba. Fue profesor mío de Geografía e Historia, cuando yo estudiaba tercero de Bachillerato, allá por el año treinta, como fue profesor de casi todos los ciudarrealeños que «hicieron» el Bachillerato en la primera mitad del siglo actual. Luego vinieron los versos, la política, llegó a ser Gobernador civil de Albacete.

Pero sigamos con la fotografía. Debe estar hecha en verano. No hay más que ver el traje blanco de ese señor de la primera fila que era el arquitecto municipal que había entonces, que se llamaba don Florian Calvo, y los sombreros de paja, los «jipis», que se ven por doquier al fondo y en primer plano. También tiene su sombrero de paja en la mano Angelito Navas, que es ese niño que está de píe en el pasillo, creo que al lado de sus padres, y que luego fue un gran aficionado a los toros, a nuestra Semana Santa y al vino manchego, teniendo un triste final no hace muchos años.

Los vestidos de las damas, cumplidos y largos vestidos de entonces, también son de verano, como el de la madre de mi buen amigo Rafael Cárdenas, que es quien nos ha facilitado la fotografía, que está en la tercera fila entre su esposo y sus hermanas doña Matilde y doña Pradito Ballester.

Entrada al Teatro-Circo antes de una función, en los años diez del pasado siglo XX

Indudablemente, la gente en aquellos tiempos estaba poco acostumbrada a la fotografía. No hay más que ver cómo todo el mundo está pendiente del fotógrafo, esforzándose por salir bien y hasta algunos han adoptado una «pose» más o menos estudiada, muy al estilo de la época. Don Aureliano Bermúdez, que está en primer plano, al lado del piano, ha salido de perfil y sin hacer caso al fotógrafo (Vicente Rubio), a pesar de la laboriosa preparación que éste necesitaría hasta conseguir «tirar» la placa, de noche y en un local cerrado, con aquel artilugio en donde se colocaba el magnesio, al que se le prendía fuego con una cerilla y formaba una humareda espantosa. No digamos nada de ese señor de la sexta fila a la izquierda, al que no conozco, que apoya su cabeza pensativamente sobre la mano y que tiene el codo encima del respaldo del a butaca de delante.

Justamente encima de este señor, tres filas más arriba, está mi padre, que durante más de veinte años fue concejal del Ayuntamiento y que cayó asesinado por los rojos en el año 36.

Esa noche debía celebrarse una fiesta especial o una función de gala, por lo adornado que está el teatro y lo elegantes que se habían puesto los espectadores. Vean en la primera fila de butacas a don Ramiro Ruiz, que era oficial mayor del Ayuntamiento, y a su lado, a don José Prado, que aún vive, creo que el único que vive de todos los que conozco en esta fotografía, aparte de doña Matilde Escobar, viuda de Calahorra, que está en la parte derecha del patio de butacas al lado de su marido.

Detrás justo de don José Prado, hay un niño que es Jesús Muñoz, que luego fue abogado y en plena juventud fue asesinado por los rojos al principio de nuestra guerra. Al lado derecho de Jesús Muñoz, está don Manuel Montipuente, calvo, con bigote y traje claro, hombre gracioso del que me han contado que en alguna ocasión, cuando alguien le advirtió que había tropezado, cosa no difícil entonces en el accidentado pavimento de nuestras calles y plazas, éste le contestó: «No he tropezado, es que me he pisado el ramal». Era empleado de Hacienda y parece que llegó a Interventor y cuentan también que un día, intentando sacar el 8 por ciento de 48, como se le resistiera la operación, dio de pronto un puñetazo en la mesa exclamando: «Si seré bruto, quiero sacar el 8 por ciento de 48 y 48 no tiene ciento».

D. Vicente Calatayud y D. Emilio Bernabeu, dos personajes de la sociedad ciudadrealeña de aquellos años, nombrados en este artículo

Al principio de la cuarta fila del bloque de butacas de la izquierda están don Bernardo Mulleras y su esposa. Don Bernardo, médico Decano de la Beneficencia municipal, Diputado provincial y hombre benemérito, a quien el Ayuntamiento de Ciudad Real, muy justamente, ha dedicado una de sus más céntricas calles.

Detrás de don Bernardo están don Salvador Moreno y su suegro don Rafael Lamano, farmacéutico, que tenía la botica en donde hoy la tiene don Evaristo Martín Freire y que aún mucha gente la conoce por su nombre.

Por esas mismas butacas están D. Leopoldo López Tito y su hijo.

A la derecha del pasillo, hacia el centro, se ve a don José Alcázar, asomando su bastón por la espalda. Fue secretario del Ayuntamiento durante muchos años y padre del actual secretario. Al lado está su esposa.

Ese acomodador bajito, con gorra blanca que se ve al fondo, es Alfonso Cano, que era jorobado.

Y, finalmente, en la cuarta fila, a la derecha de la foto, con barba blanca y pelo negro, está don Ángel Mur, al lado de su esposa doña Concha Sedeño. Don Ángel Mur, padre de Luis y Pepe Mur, tenía un establecimiento en la calle de la Cruz, donde luego construyó don Juan Medrano su casa-palacio y que hoy es el local de Falange. Se llamaba el establecimiento «El Arca de Noé». Para poder poner el nombre de bazar y ahorrarse el impuesto correspondiente, según me cuentan, se inventó una triquiñuela que consistía en poner en el letrero, arriba, con letras muy pequeñas, «Parece un» y luego, con grandes letras, «Bazar».

En la entrada general hubo un lleno, con nutrida representación femenina, sin que puedan observarse con detalle en la foto los rasgos de cada cual.

Ese «tinglado» en el centro, es la cabina del cine y el letrero «Guirrea» debía ser el nombre con que se designaba la empresa de don Valero Aguirre, que explotaba el local.

Una foto de hace cincuenta años, con la representación más genuina de nuestra ciudad de entonces, de cara a nosotros. Ya no queda nadie, o casi nadie, de los que aquí se ven. Todos han ido desapareciendo, han ido haciendo mutis y con ellos sus afanes, sus problemas y sus esperanzas. Dentro de cincuenta años se podría decir otro tanto de nosotros. La vida es así, aunque en muchas ocasiones parezca que no queremos enterarnos.

Ramón González Díaz. Boletín de Información Municipal número 6, marzo de 1962.

D. Ramón González Díaz, autor de este artículo y Director del Boletín de Información Municipal