miércoles, 31 de agosto de 2011

TERMINA EL MES DE LA VIRGEN



Hoy 31 de Agosto termina el mes de la Virgen, ya que todo en Ciudad Real gira en torno a nuestra querida Patrona la Virgen del Prado. Para los creyentes, porque celebramos su cercanía y su Asunción en cuerpo y alma a los cielos, con solemnes cultos y procesión, y para los agnósticos o ateos, porque se celebra en nuestra ciudad las Ferias y Fiestas.

El mes que ahora termina nos ha dejado las siguientes imágenes:

El lunes 8 de Agosto, el paso de la Virgen es llevado al templo catedralicio
La Virgen es bajada de su camarín cada 9 de Agosto hasta el día 23
La Virgen permanece en su paso cerca de sus fieles durante quince días


Durante quince días la Virgen recibe las suplicas de miles de ciudadrealeños

El paso de la Virgen es durante este tiempo un nido de flores

El manto que ha lucido este año la Virgen es el que regalo Dª Elisa Medrano

La toca tambien era regalo de unas devotas

Este año la Corte de Honor ha restaurado la luna que lleva la Virgen a sus pies, bañandola en oro

Durante las celebraciones liturgicas, esta era la imagen que ofrecia la Catedral

El Obispo-Prior, D. Antonio Algora, presidio los actos del día 15 de Agosto

Este año han sido un gran numero los hermanos de la Virgen del Prado, los que han recibido la imposición de la medalla

Dos Obispos presidieron la procesión de la Virgen el día 15, nuestro Obispo-Prior y otro de Haiti

La Virgen recibe durante estos quince días que permanece en su paso, las ofrendas de miles de fieles, dinero que es administrado por el Cabildo Catedral

El 22 de Agosto, se cumple el aniversario del asesinato de los beatos Narciso (Obispo) y Julio (Sacerdote)

El Presidente de la Hermandad de la Virgen del Prado, Francisco Pajaron, junto al predicador de la Octava, Rvdo. Sr. D. Antonio Garcia-Cano Lizcano

El musico de la Virgen, Pedro Pablo López Hérvas

Un momento de la invitación que todos los años se sirve en la sacristia de la Catedral, del Hermano Mayor saliente, cada 22 de Agosto

Cada año es mayor el numero de hermanos que participa en las procesiones del día 15 y 22 de Agosto

La Virgen es recibida cada 15 y 22 de Agosto en el Paseo del Prado, con una colección de fuegos artificiales, ofrecida por el Ayuntamiento

Tras la procesión del día 22 de Agosto, se produce de forma simbolica el relevo del Hermano Mayor de la Virgen del Prado

Desde que cumpli 18 años, no falto a la cita con la Virgen cada 15 y 22 de Agosto

El 23 de Agosto con la subida de la Virgen a su Camarin, terminan los días dedicados a su cercana presencia y devoción. Aunque esta ultima esta presente todo el año en la Catedral


martes, 30 de agosto de 2011

LA VIEJA Y ACTUAL SILLA EPISCOPAL EN LA CATEDRAL DE CIUDAD REAL



La desaparecida Silla Prioral de Uclés de nuestra Catedral

La iglesia más importante de una diócesis es la catedral, donde el obispo preside la misa y otras ceremonias. La catedral contiene la cátedra (del latín cathedra, ‘silla’) episcopal, desde donde el obispo predicaba a la comunidad en los primeros tiempos.

De todos es sabido que la Prelatura Cluniense o Priorato Nullius Dioeceseos de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa (que son las Órdenes Militares Españolas), fue creada por Su Santidad el papa Pío IX, mediante las Letras Apostólicas Ad Apostolicam, de 18 de noviembre de 1875, ejecutadas por el cardenal Moreno, arzobispo de Toledo, el 15 de mayo de 1876, y promulgadas solemnemente en Ciudad Real, el 4 de junio de 1876, domingo de Pentecostés.

La Silla Prioral tenia un gran valor histórico y artístico y fue regalo de Alfonso XII

Una vez creado el Obispado-Priorato y elevada la antigua Parroquia de Santa María del Prado a Iglesia Prioral, había que adaptarla a sus nuevas funciones y dotarla de todo lo necesario para su nueva dedicación. Entre los nuevos elementos que hacían falta en el templo se encontraba la silla episcopal, que llegaría con las gestiones del primer Obispo-Prior, D. Victoriano Guisasola y Rodríguez, ante su majestad el Rey Alfonso XII, Gran Maestre de las Ordenes Militares.

Por decisión del Rey, se dono a la Iglesia Prioral de Ciudad Real en 1881, la gran silla Prioral procedente de Uclés del siglo XIII, que estaba depositada en el Museo Arqueológico Nacional desde 1835, que tenia un gran valor histórico. Esta silla fue eregída en cátedra episcopal de Ciudad Real desde 1881 hasta 1936, en que fue desmontado el coro capitular y desapareció.

Interior de la silla, donde puede apreciarse la extraordinaria ejecución del siglo XIII

Era esta silla Prioral de Uclés una verdadera obra de arte de seis metros de altura por uno de ancho, con una profusa talla, bellísima, del periodo gótico florido. Tenía doselete que apoyaba sobre columnas conopiales en una estructura poligonal. Los tableros de su parte inferior eran lisos, pero el respaldo desde los brazos al dosel constaba de tres cuerpos cuajados de tracería. El doselete lo componían otras tres partes: inferior, de arcos conopiales con crestería bibrebolada y agujas en los ángulos, rematando en grupos bastardos; central, más estrecha y alta, dividida por contrafuertes con arbotantes y agujas dobles, entrepaños de arcos lanceolados inscritos en otro semicircular, sobre los que votean rosetones con tracería cobijada por arcos conopiales, agujas y crestería y, finalmente, la superior, de forma piramidal con dobles ajimeces y rosetones, en sus caras, rematado con una piña.


La silla del Beato Obispo-Prior, D. Narciso Estenaga, en la capilla del Santísimo

Por desgracia como ye dicho anteriormente, esta artística e histórica silla desapareció en 1936. Terminada la Guerra Civil Española, actúo desde 1943 hasta 1960 como silla episcopal, la que actualmente se encuentra en la capilla del Santísimo, que es de madera sobredorada con pan de oro, y que perteneció al Obispo-Prior mártir, el actual beato D. Narciso Estenaga y Echevarría y que lleva en su parte superior su escudo.

Actual Cátedra Episcopal en el Altar Mayor de la Catedral de Ciudad Real


Durante los años sesenta del pasado siglo XX, nuestra Catedral fue sometida a una profunda restauración, y se doto de elementos artísticos que habían desaparecido durante la Guerra Civil, como la sillería del coro de los capitulares y la silla episcopal.

Respaldo de la silla con la imagen de San Juan Bautista

Esta fue realizada, al igual que el resto de la sillería del coro, en el año 1960 por los hermanos Cruz Solis. La Cátedra Episcopal esta mas alta que el resto de la sillería del coro, y tiene un amplio respaldo, ocupado por la imagen de San Juan Bautista, con indumento de piel de cordero y amplio manto. Su cabeza es bella y poderosa, de enérgicos rasgos y casi exenta; en la parte inferior, las veneras de las Cuatro Ordenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. La cátedra esta coronada por el escudo del Obispo-Prior D. Juan Hervas y Benet, que fue quien pago de su bolsillo su realización. Una verdadera obra de arte que sustituyo a la antigua e histórica silla Prioral de Uclés y que desde 1960 es el lugar que el Obispo-Prior preside las solemnidades en la Catedral.

La actual Silla Episcopal, esta coronada con el escudo de D. Juan Hervas y Benet, Obispo-Prior que sufrago la misma

lunes, 29 de agosto de 2011

LA CRUZ CATEDRALICIA DE CIUDAD REAL



Cruz Catedralicia en el altar mayor, obra de orfebreria del siglo XVI

La cruz se convirtió desde los primeros años del cristianismo en el símbolo de la redención por excelencia. A partir del reinado del emperador Constantino, con el hallazgo de la cruz de Cristo por su madre, Santa Elena, y la oficialidad de la religión cristiana, la cruz se convirtió en signo de triunfo y en elemento identificador de los creyentes.

Todas las comunidades parroquiales, catedrales y monasterios tenían una cruz que recibía el nombre de cruz procesional o parroquial, que como su propio nombre indica, abrían la marcha en las procesiones, simbolizando a la vez a Cristo que guía a sus fieles y que estos deben ir tras la cruz de Cristo. Se solían fabricar en plata o madera, adornándolas con unas mangas fabricadas en tela de distintos colores, dispuestas en su vástago, para significar el tiempo litúrgico.

En el cuadrón del anverso se encuentra el Crucificado de bulto redondo, vertical y con brazos de traza asimétrica

En el altar mayor de la Catedral de Ciudad Real, existe una cruz procesional de gran valor del siglo XVI. Esta es de Cruz latina realizada entre 1538 y 1540 en parte en plata sobredorada, relevada y fundida. Juan Crespo Cárdenas, en su trabajo sobre “Plata y plateros. Ciudad Real 1500-1625” no las describe así: “Cruz Latina con expansiones cuadrilobuladas en los brazos, con las siguientes figuras: por el anverso, en el superior pelícano con sus crías, en los laterales e inferior; la Virgen, San Juan y Santa María Magdalena, de pie, flanqueando cada figurilla dos grupos de arbolillos. El cuadrón se ornamenta con corona real sobre el sol y la luna con rostro humano, y sobre este una figura de Crucificado de bulto redondo, vertical y con brazos de traza asimétrica. La superficie de los brazos de la cruz se enriquece con labor vegetal y motivos de jarrón, con terminaciones flordelisadas a las que se adaptan motivos vegetales rematados por piñas, todo dispuesto con simetría. En el cuadrón del reverso se encuentra entronizado el Pantocrátor, con la bola del mundo y bendiciendo. Las expansiones se enriquecen con los evangelistas, en pie en actitud orante, coronados por concha en donde se graba su nombre y con filacteria donde se graba inscripción haciendo referencia al principio de cada evangelio: < IN PRNCIPIO ERAD BERBVN> (San Juan), <MISUSES GABRIEL> (Mateo), <RECONVENTIBVS> (San Marcos) y <NATUS ES ETIHVS> San Lucas.

Entre un cuerpo cóncavo y su contrario se encuentra la manzana hexalobulada que se recubre por red vegetal siendo recorrida toda ella tanto en su zona superior como inferior por una crestería calada. En los entrantes de los lóbulos se sitúan unos cilindros a los que adosan unos pilares rematados por pináculos. El cañón, también de seis lados enmarcados por listeles, se ornamenta por motivos vegetales simétricos.



Figuras que hay en la cruz

La interpretación del marcaje resulta un tanto complicada, teniéndonos que remitir a Ortiz Juárez. Por un lado tenemos una marca poco frecuente de la ciudad de Córdoba, consistente en un león rampante de perfil izquierdo, separado por una línea horizontal de la sílaba COR con adorno final.

Por otro lado ostenta una marca de la que Ortiz Juárez sólo registra una parte: en silueta cuadrada se inserta la inicial P rodeada de cuatro roeles, debajo de ésta, las iniciales TER/O; creemos que puede corresponder con el marcador Pedro Hernández Tercero que ocupó el cargo en 1515-1517, 1521-1523, 1538-1540, 1553 y 1555.

La tercera marca ha de ser Ortiz Juárez atribuye a Sebastián de Córdoba: SEVAS/TIAN. Ortiz documenta a Sebastián de Córdoba de 1577 a 1580 pero en la enciclopedia se amplia el periodo de 1559 a 1581. No es fácil decidir sobre el artífice de la cruz ante esta situación. Puede ser Sebastian de Córdoba si trabajó, como es posible, entre 1540 y 1580 aproximadamente, pero no puede descartarse completamente que sea ub homónimo, quizás su padre, que labrara la cruz incluso en el periodo 1521-1523, aunque parece más probable 1538-1540. Lo que sí parece claro es que se trata de un tal Sebastián.

Reverso del cuadrón con la figura del Pantocrátor

La última marca y quizá con la que hemos tenido más problema ha sido la que aparece en el cuadrón: OM, sin que la hallamos podido identificar. La burilada estaba al lado de la manzana, en uno de los lados inferiores de los brazos.

Desde 1520 aproximadamente se empiezan a difundir y desarrollar por toda la Península elementos decorativos renacentistas como son jarrones, elementos vegetales y asuntos iconográficos distintos.

Iconográficamente, como ya hemos comentado en el capítulo de Tipos, sigue unas líneas tradicionales, sin aportar ninguna novedad en cuanto al empleo de los personajes y de su colocación. Merece la pena destacar el empleo en el cuadrón de las figuras del sol, situado en lugar preferente a la derecha de Cristo y la luna en el lado contrario, ambos con rostro humano; según el Antiguo Testamento cuando Cristo murió se ocultó el sol y se hicieron las tinieblas; del mismo modo, Mateo menciona la luna al describir el Juicio Final, por lo que significarían la Muerte y Resurrección de Cristo respectivamente.


Reverso de la Cruz catedralicia en parte en plata sobredorada, relevada y fundida.

El análisis de esta pieza resulta bastante complicado. No dudamos de la fabricación cordobesa, por sus marcas. Pero a todo lo dicho anteriormente hay que añadir el parecido con los cruces toledanas, sobre todo con la de Hernando Díaz de Alcubillas; presenta la misma forma de diversificarse el adorno de sus extremos, del mismo modo emplea los elementos propios de lo toledano como los jarrones y las cornucopias.”
En el altar mayor y haciendo juego con la Cruz Catedralicia, también existen unos ciriales de época posterior a la cruz de estilo neogotico.

Ciriales de estilo neogótico del altar mayor de la Catedral de Ciudad Real

domingo, 28 de agosto de 2011

“HIC EST CHORUS”



Tablilla de la Catedral de Ciudad Real, que actualmente se encuentra junto a la puerta de acceso al camarín de la Virgen del Prado

En muchas catedrales, colegiatas y monasterios, junto a la sillería del coro se puede ver una tablilla o cartela con la frase “Hic Est Chorus”, que es un aviso que señala el coro que iniciaba los salmos y oraciones y que debía de ser contestado por el coro contrario. A veces este tipo de tablillas era fija y estaba escrita en ambos coros, recibiendo un lienzo o velo por encima la que no debía de ser vista esa semana para no confundir, en otros casos el cuadrito, similar a una sacra, tenía anverso y reverso y se colgaba por el lugar conveniente.

Silleria de la Catedral de Ciudad Real, al fondo colgada en la pared podemos ver la tablilla "Hic Est Chorus"

En Ciudad Real, en nuestra Catedral, también podemos ver esta tablilla junto a la puerta de acceso al camarín de la Virgen del Prado. Aunque actualmente esta tablilla esta fija, hasta no hace mucho tiempo era cambiada cada semana de lugar para indicar a los canónigos el sitio donde empezaba el Oficio Divino y los que tenían que responder.

Pero con la política actual de no nombrar nuevos canónigos, jubilándose los existentes sin cubrir su vacante, han dejado al Cabildo Catedral con el solo número de cinco canónigos en activo, lo que ha provocado que el coro de los canónigos sea casi inexistente y ya no se sepa donde esta el coro, permaneciendo fija la tablilla “Hic Est Chorus” y que hasta hace poco tiempo veíamos cambiar todos los domingos en el altar mayor de lugar.


sábado, 27 de agosto de 2011

EL ACTUAL ESTANDARTE DE LA VIRGEN DEL PRADO



La Ilustre Hermandad de la Santísima Virgen del Prado, al igual que cualquier cofradía o hermandad, tiene un distintivo que la distingue. Este es el estandarte que consiste en un pedazo de tela en el que está pintada o bordada la imagen, insignia o anagrama de la cofradía o hermandad.

A lo largo de la historia de la Ilustre Hermandad de la Virgen del Prado, esta ha tenido varios estandartes, conservándose actualmente dos antiguos en la sala del tesoro de la Catedral, de estos ya hablare en otro momento, que dejaron de procesionar en 1958, al adquirir el que actualmente abre el paso de los hermanos cada 15 y 22 de agosto.

El actual se confecciono a expensas de la Ilustre Hermandad y por iniciativa del Hermano Mayor de entonces, Cecilio López Pastor, en el año 1959. Este esta bordado a dos caras, una de tisú de plata, bordada en oro fino la imagen de la Virgen del Prado y el reverso de raso blanco con el escudo de Ciudad Real matizado en sedas. Este fue bordado por la Esclavas del Santísimo y de la Caridad, más conocidas por las Adoratrices, que tenían su convento en la Ronda del Parque en el actual edificio Complejo Residencial para Personas con Discapacidad Psíquica "Guadiana". Módulo I, y su coste fue de 37.525 pesetas.

Este estandarte esta acompañado por dos faroles en metal cincelado y plateado con vara repujada, obra de la orfebrería de Manuel Seco Velasco de Sevilla que fueron también labrados en el año 1959 y que tuvieron un coste de 10.000 pesetas, de las cuales 7.000 pesetas fueron donación de la viuda de Emilio Bernabeu, Amparo Blanco.

Recibo de pago del bordado del estandarte a las religiosas Adoractrices

viernes, 26 de agosto de 2011

LA ICONOGRAFÍA DE LA VIRGEN DEL PRADO Y SU PROCESO DE FIJACIÓN



La imagen de culto de Santa María del Prado “Restauradora de las dos Castillas, Fundadora, Patrona y Protectora de Ciudad Real”, tal y como la invocaron desde antiguo los ciudadrealeños, alcanzó la imagen visual por la que hoy es conocida, en sucesivas transformaciones que comenzaron en el siglo XVI.

Hasta finales del siglo mencionado, y desde su aparición en 1088, los ciudadrealeños y demás devotos veneraban, en lo que comenzó siendo ermita y hoy es catedral, a la Virgen María bajo la advocación del Prado, en una talla completa del siglo XIV sentada en un trono dorado, con el niño sentado en la rodilla izquierda de la madre, ligeramente ladeado y con un globo en la mano. Desde su iconografía primitiva como Virgen Hodegetria, pasó a la configuración de imagen de vestir, como Virgen Majestad, con el Niño entronizado en su pecho.

Por los volubles imperativos de los gustos estéticos, la imagen experimentó una radical transformación en 1574, para ser vestida de ricas telas, según la moda de la corte de los Austrias. Fr. Joaquín de la Jara en su obra publicada en 1880, sobre la historia de la imagen de Nuestra Señora del Prado, nos dice que fue para igualarla en disposición a la de la Encarnación que tenía en su casa el licenciado de nuestra ciudad Antonio Poblete de Loaisa.


Grabado del siglo XVII de la Virgen del Prado

La primitiva talla sufrió una drástica intervención en el año referido por el escultor Francisco Carrillo quien la corto primero con un hacha y terminó devastándola con otras herramientas adaptándola para ser vestida. Así paso de Virgen conductora a Virgen Majestad, que, en hierática frontalidad y en eje vertical sostiene al niño con ambas manos delante de si, patentizando la centralidad del misterio de Jesucristo. Como imagen de culto, rebosa contenido doctrinal: se muestra como Virgen, por la belleza sin tacha de su rostro. Como Madre, porta a sus manos a Jesús, el fruto bendito de su vientre. Y puesto que el Niño ostenta el orbe, atributo de la divinidad que alude a la creación y redención del mundo, María se presenta como Madre de Dios. Es Inmaculada y Asunta al cielo, por el vestido de sol y la media luna bajo sus pies. Aparece, en fin, como Reina y Señora, por la corona que ciñe sus sienes.

Rafael Ramírez de Arellano en su obra “Al derredor de la Virgen del Prado” publicaba en 1914, nos describe el estado como se encontraba la imagen a principios del siglo XX. Nos dice Ramírez de Arellano “que estaba cortada por abajo, habiendo perdido los pies; estaba mutilada por delante desde las rodillas (habiendo sido arrancados los pedazos con un hacha) para que pareciese parada, siendo sentada. Le quitaron los brazos para ponérselos postizos, haciéndole manos nuevas en el siglo XVII y, de ese modo, poderla vestir y trasladar el niño del brazo izquierdo de la Virgen, en que estaría, al centro y, para colocar éste, le pusieron á la madre un cincho de hierro y una escarpia en la que el niño se engancha, y finalmente, la cabeza, que tenía pelo, tocas y corona todo de una pieza, fue mutilada hasta arrancar todo esto y dejar solo la mascarilla, quedando el cráneo pelado, sin que ni siquiera se cuidasen de pintarlo ó encarnarlo. El niño lo renovaron todo menos la cabeza, que es autentica, y parte de las manos.

Primitiva imagen de la Virgen del Prado destruida en 1936 por los republicanos

Tiene la Virgen, sobre la madera que quedó en la cabeza, una peluca muy vieja y casi pelada y sobre ésta una toca de encaje, de seda y oro, preciosa, pero muy vieja, y encima las tocas que se le ven. Tiene en el cuello un encaje análogo al de la toca, y encima dos ó tres jubones de seda muy rica, que no se le pueden quitar, y después, por todas partes, y sobre todo desde la cintura para abajo, unas grandes almohadillas de lienzo basto, rellenas de lana ó pelote y clavadas con clavos de hierro gordos, de modo que no se puede ver bien la talla del traje, que está muy rota”.

Tras el proceso de fijación la imagen de la Virgen del Prado, la configuración visual quedó definitivamente fijada con la ráfaga y el rostrillo comenzando así a darle culto de la forma que ha llegado hasta nuestros días vistiéndola desde entonces con joyas y ricos mantos, algunos de ellos regalo regio y entre los que se encontraba el que se hizo con el rico vestido de corte que le regalo el Emperador Carlos V, después de muerta su esposa la Emperatriz Isabel.

Actual imagen de la Virgen del Prado de 1950

Desaparecida la imagen de la Virgen del Prado, ante la cual habían rezado nuestros antepasados, en 1936 junto al rico ajuar que poseía, la actual talla es una obra de 1950 de los escultores valencianos José María Rausell Montañana y Francisco Lloréns Ferrer, es de talla completa con ricos adornos dorados y cincelados a mano en los moldes tanto de la túnica como en el manto.

Así quedo configurada la imagen visual de la Patrona de Ciudad Real, que permite que la silueta de una ráfaga, identifique de inmediato la figura de la Reina de Ciudad Real y evoque el universo de piedad, de fe y de emociones que la rodea.

jueves, 25 de agosto de 2011

IMÁGENES PARA EL RECUERDO: LA PETALADA DE LA COFRADÍA DE LA FLAGELACIÓN



Cada 15 de Agosto celebra la iglesia a nivel mundial el dogma de la Asunción en Cuerpo y alma a los cielos de la Virgen María. En nuestra ciudad adquiere más solemnidad que en otros sitios, porque recorre sus calles y plazas la Virgen del Prado, la Patrona de la ciudad.

Desde que la Cofradía de la Flagelación tiene su Casa de Hermandad en plena Plaza Mayor, el balcón de su terraza se engalana para las grandes solemnidades de la ciudad, y una sin duda es el día de la Virgen del Prado. Desde hace varios años al pasar el paso de la Virgen del Prado delante de la Casa Hermandad, una lluvia de pétalos de rosa recibe a la reina de Ciudad Real, acompañados de una colección de fuegos artificiales.


Esta iniciativa de la Cofradía de la Flagelación, la han seguido varias hermandades penitenciales de nuestra ciudad, y a lo largo del recorrido procesional, el paso de la Virgen del Prado es recibido con la lluvia de pétalos de flores.

Desde esta pagina del sayón, animamos a las hermandades de nuestra ciudad para que decoren balcones por donde pase la imagen de la Virgen del Prado, y les animamos a que reciban a la Patrona de Ciudad Real con flores a quien es la mejor flor del jardín manchego.


Las fotografías que ilustran esta entrada, son de mi buena amiga Pilar Cervantes Tera, miembro de la Comisión Permanente de la Asociación de Cofradías, y Hermana Mayor del Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas.