La Semana Santa de Ciudad Real tuvo un gran auge en las tres primeras décadas del siglo XX, años en los que las Cofradías y hermandades se renovaron y se llegó hasta fundar la desaparecida Hermandad de la Coronación de Espinas en la Parroquia de San Pedro.
Una de las hermandades que sufrió una gran
transformación fue la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores “Ave María” de
la Catedral, que estrenaría paso y su actual manto procesional en el año 1914, e
incorporaría el palio en 1922. La Virgen poseía una diadema de plata de
pequeñas dimensiones, que era con la que recibía culto y procesionaba el
Viernes Santo.
Por este motivo la hermandad se planteó sustituir en 1925 esta diadema por una mayor, que adquirió a los talleres de Félix Granda y Buylla de Madrid, conocido actualmente por Granda. En Ciudad Real en aquellos años el vocabulario cofrade no era muy amplio, y se denominaba como corona tanto a una diadema como a una corona.
Para adquirir la nueva diadema a la Virgen, la Hermandad abrió una suscripción con el objeto de conseguir fondos, tal y como daba cuenta el desaparecido diario “Vida Manchega” el 14 de febrero de 1925.
“Para regalar una corona a la Virgen de
los Dolores, que se venera en la Catedral, y que sale procesionalmente en la
tarde del Viernes Santo, se ha abierto una suscripción al objeto de reunir
fondos al fin indicado.
En esta suscripción figuran ya importantes donativos, que con los nombres de los donantes, se publicarán cuando se haya terminado la suscripción.
Como seguramente son muchas las personas, que por su devoción a la Virgen de los Dolores, quieren contribuir a costear la corona, se pone en conocimiento por este medio participando que pueden enviar las cantidades conque quieran contribuir al domicilio de la Camarera, General espartero, 48, o al establecimiento de los Srs. Mur, General Aguilera, 1.”
Aunque el deseo de la Hermandad era
haberla estrenado en la salida procesional del Viernes Santo, el estreno de la
diadema tuvo que esperar, ya que una nota publicada en el ya citado diario "Vida
Manchega" el 4 de abril de 1925 se decía: "Por el poco tiempo que
mediaba, desde que se inició la suscripción, hasta el día en que la venerada
Imagen, ha de salir procesionalmente, no ha sido posible que estrene este
año la suntuosa Corona que se ha de costear por suscripción entre sus devotos.
El meritísimo orfebre don Félix Granda, director de los acreditados talleres del Hipódromo, en Madrid, deseoso de hacer una obra artística, que satisfaga por completo los deseos de los donantes, no ha podido confeccionarla en tan poco tiempo."
La diadema le fue entregada a la Hermandad
pasada la Semana Santa de 1925, y la estrenó al culto en la Catedral,
procesionando con ella por primera vez en la Semana Santa de 1926. Esta diadema
es de las pocas cosas de nuestra Semana Santa anterior a la Guerra Civil
Española de 1936 que se salvaron, con la cual la actual talla de la Virgen del
escultor Sevillano Castillo Lastrucci procesionó por primera vez 1941 y hasta
1950, que fue el año en el cual la Virgen estrenó en realidad por primera vez
una corona.
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