martes, 14 de abril de 2015

CIRILO RODRIGUEZ, UN MANCHEGO EN EL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA



Se cumplen hoy 84 años que fuera declarada la II Republica Española, el 14 de abril de 1931. Dentro de la misma hubo un manchego que ocupo cargos en el gobierno y que es poco conocido en nuestra ciudad y provincia, me estoy refiriendo a Cirilo del Río y Rodríguez.

Cirilo del Río es un personaje poco conocido por los ciudadrealeños y a quien no se le ha hecho justicia histórica, como a tantos personajes de nuestra ciudad y provincia. Nació en Castellar de Santiago el 27 de febrero de 1892, estudió con enorme dificultades personales, ya que quedó huérfano de padre cuando contaba corta edad. Después de hacer de monaguillo y escribiente, y estudiar como alumno libre, logró obtener el título de maestro, para posteriormente adquirir la licenciatura de Derecho, en tan solo tres cursos. Contrajo matrimonio con la respetable señora doña Gloria Nieva Rodero, de distinguida familia valdepeñera, el 26 de julio de 1919 en la iglesia parroquial del Santo Cristo de Valdepeñas.

Su carrera profesional la ejerció fundamentalmente en Ciudad Real, como abogado de encendida oratoria y verbo fácil. Vinculado políticamente con el liberalismo, se alineó al lado de Rafael Gasset. Fue elegido diputado provincial por el distrito de Valdepeñas en 1919 y en 1923 fue designado presidente de la Diputación Provincial. Apartado de la política durante la etapa dictatorial de Primo de Rivera, en 1931 se adscribió al Partido Liberal Republicano, renunciando a su ideario monárquico. En 1931 y 1933 fue elegido diputado a Cortes por la provincia de Ciudad Real, ocupando diversos cargos institucionales, para ser designado en 1933 ministro de Agricultura en el gobierno de Diego Martínez Barrio. Pasadas las elecciones de noviembre, siguió desempeñando la cartera de Agricultura hasta octubre de 1934 y en 1936 fue designado ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, perdiendo el acta de diputado en las elecciones de 1936.


Su labor más destacada la realizó en la primera de las carteras mencionadas, en la que mantuvo su compromiso con la ley de Reforma Agraria aprobada en el anterior gobierno republicano, pues en su etapa se sigue aplicando esta ley republicano-socialista, y se incrementa la protección a los pequeños propietarios.

Como era frecuente en esa época, Del Río atiende también a los intereses de la provincia por la que había sido elegido diputado, Ciudad Real, y promueve, entre otras cosas las primeras medidas de protección del enclave de las Lagunas de Ruidera, además de numerosas obras públicas de carácter local.

Desvinculado de la política, quedó en Madrid durante la contienda civil, por lo que vivió escondido durante la misma. Al final de la guerra, fue acusado y procesado, saliendo indemne del juicio pasando por la humillación de ser depurado en su carrera profesional como abogado hasta que consigue resarcirse de ello y dedicarse a su profesión y a su principal distracción, la caza.   Moriría en Madrid el 27 de febrero de 1957, el mismo día que cumplía los sesenta y cinco años.

En el año 2010 D. Francisco Asensio Rubio, Catedrático de Historia en la UNED de Valdepeñas realizó un libro sobre la figura de este manchego que fue publicado por el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario