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jueves, 28 de enero de 2021

EL ASILO DE LA CALLE CALATRAVA SE FUNDÓ EN 1945 SOBRE EL EDIFICIO DEL COMEDOR DE CARIDAD Y REFUGIO NOCTURNO

 



La fundación de la actual Residencia de Ancianos de Santa Teresa de Jesús Jornet de la calle Calatrava, se remonta al año 1945 y fue conocido popularmente como el Asilo. La fundación se proyectó sobre el edificio del antiguo comedor de caridad y refugio nocturno de la ciudad, que el ayuntamiento cedió a la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en 1944.

Las dos primeras religiosas llegan a Ciudad Real a primeros de enero de 1945, una vez que el Obispo-Prior en aquellos años, D. Emeterio Echeverría y Barrena, autorizara la fundación de un asilo de ancianos. Las dos primeras hermanas que llegaron a Ciudad Real, estuvieron alojadas en la Residencia de las Adoratrices de nuestra ciudad, y su labor fue la de desalojar los indigentes que vivían en estos barracones, limpieza del solar y barracones a los cuales tuvieron que realizarle una gran desinfección. Una vez realizadas estas labores, las hermanitas tuvieron que ocuparse de la distribución del espacio interior y equipamiento del mismo.


Religiosas y ancianas en 1945


El Obispo-Prior, anteriormente reseñado, bendijo e inauguró la Casa-Asilo el 17 de junio de 1945, con asistencia de las autoridades civiles, religiosas y militares de la época, y de la congregación de las hermanitas, que estuvo encabezada por la Madre Superiora General, Sor Juana de Santa Teresa Herrero de los Albitos; siendo arropados por gran cantidad de público.

Una vez inaugurado el asilo, comenzó a funcionar como tal con cinco ancianas, que estaban alojadas en el Hogar Provincial, y una comunidad de cinco religiosas.

El solar y edificaciones sobre la que se fundó la Casa-Asilo, fueron vendidas por una cantidad simbólica de 25.000 pesetas, a la Hermanitas de los Ancianos el 30 de agosto de 1947, por la Junta de Acción Social Benéfica y Comedor de Caridad. A partir de este año, se fueron realizando diferentes obras de vallado del recinto y construcción de nuevas dependencias, hasta adoptar la imagen que podemos ver en la actualidad con el paso de los años.


Petición de la Congregación para fundar la Casa-Asilo en Ciudad Real, y aprobación por el Obispo-Prior D. Emeterio Echeverría


miércoles, 27 de enero de 2021

EL NUEVO COMEDOR DE CARIDAD

 

El Comedor de Caridad se construyó en lo que actualmente es la Residencia de Ancianos de Santa Teresa de Jesús Jornet


El pasado domingo como anunciamos en nuestro número de ayer, se celebró el acto de inauguración del nuevo edificio destinado a “Comedor de Caridad” y la colocación de la primera piedra del “Refugio Nocturno”, con la asistencia del Sr. Gobernador interino D. José Diego Carrión, presidente de la Audiencia provincial; alcalde D. Alfredo Ballester, diputados, concejales, la “Junta de Acción Social Benéfica” y representantes de la Prensa.

Nuestro ilustre Prelado doctor Irastorza, despojado de los ornamentos pontificales y terminada la bendición del nuevo “Comedor de Caridad” pronunció una elocuentísima oración tratando de cuestiones benéfico-sociales y de la Caridad, mereciendo los elogios de la numerosísima concurrencia.

El alcalde Sr. Ballester, dando un ejemplo más de amor a su pueblo, costeó la comida servida a los pobres por las bellísimas señoritas Pilar Pignatelli, Pradito Segura, Concepción de Mateo, Consolación Espinosa, Silvia Fontecha, Teresina Nuñez, Juliana Lozano, Carolina Chacón, Carmen Maldonado, Juanita Imedio, Josefina Maján, Carmen Oraá y Eloisa Serrano y algunas más que sentimos en el alma no recordar.

El Sr. Obispo-Prior entregó cinco pesetas como donativo a cada pobre comensal.

La simpatiquísima.

Periódico “Vida Manchega”, Ciudad Real 1 de marzo de 1922, portada.


Lugar de ubicación del  Comedor de Caridad al final de la calle Calatrava. En este plano de Sofi de 1925, podemos ver como en aquellos años el final de la calle Calatrava era campo de labor


martes, 26 de enero de 2021

INAUGURACIÓN DEL COMEDOR DE CARIDAD

 

Vista exterior del Comedor de Caridad y Refugio Nocturno. Revista “Vida Manchega” 25-11-1916


Vencidas grandes dificultades y tras ligeros defectos fácilmente perdonables, el pasado domingo inaugurose el Comedor de Caridad y Asilo nocturno, que merced á la plausible iniciativa del señor Gobernador Civil D. Alfonso Rodríguez, se ha instituido en esta capital.

El acto de apertura resultó solemne, Ciudad Real en pleno, puede decirse que asistió á la inauguraci6n de tan laudable obra; autoridades, prensa, representaciones de todos los Centros y Sociedades congregáronse en la calle de Calatrava con dicho motivo.

Respetables señoras y bellísimas Señoritas, prestáronse gustosísimas á servir la comida  á los infelices desheredados de la fortuna, ancianos y tullidos, que expresaban su agradecimiento con frases cariñosas y lágrimas en los ojos.

El local, de nueva construcción, es una espaciosa casa, situada en el 57 de la calle de Calatrava, propiedad de D. Daniel Pintor.

Amplio zaguán, da acceso en su parte derecha al comedor, hermoso salón, espacioso y convenientemente ventilado que puede contener 50 comensales.

Al mismo lado, y en segundo término, se encuentra el dormitorio para hombres muy bien instalado.

En el mismo vestíbulo, en su parte izquierda se encuentra la dirección y administración y vigilancia, todo muy bien amueblado y distribuido.


Revista “Vida Manchega” 25-12-1917


En la parte del zaguán, dando vistas al patio, á la izquierda, se encuentra instalado el servicio de lavabos; y en el patio muy amplio, en el frente derecha, la antecocina, que deja paso á la despensa á la derecha, y á la cocina á la izquierda.

En el mismo patio, á la derecha, el dormitorio de mujeres, á la izquierda, habitaciones particulares del conserje, y en el frente una puerta que comunica al corral donde se hallan las retretes y el calabozo.

El Ilmo. Sr. Obispo Monseñor Irastorza, bendijo la comida y dio una limosna de dos pesetas á cada pobre.

Muchos particulares y comerciantes, también han hecho al Comedor de Caridad donativos de bastante importancia.

La banda municipal que dirige el competente profesor Sr. Segura, amenizó tan brillante acto, interpretando escogidas y meritísimas obras.

EL LABRIEGO, que durante cerca de cuarenta años ha venido combatiendo en sus columnas la mendicidad y la vagancia y a bogando por la creación de un asilo, en forma parecida al inaugurado el pasado domingo, felicita entusiásticamente al Gobernador civil Sr. Rodríguez, y á la Junta organizadora, deseando que tan hermosa institución tenga vida próspera y feliz, durante gran espacio de tiempo.

Periódico “El Labriego” 11 de julio de 1911


Comida a pobres en el Comedor de la Caridad. Vida Manchega 1920

lunes, 25 de enero de 2021

EL COMEDOR DE CARIDAD

 

Reparto de pan a los pobres por la sociedad del Casino de Ciudad Real, con motivo de la Feria y Fiestas de 1918


Con sumo gusto publicamos el siguiente Bando del digno Gobernador civil de ésta, que nos ha sido remitido para su publicación. Dice así:

Don Alfonso Rodríguez y Rodríguez, Gobernador Civil de esta provincia y Presidente de la Junta de Protección á la Infancia y Represión de la Mendicidad.

HAGO SABER: Que el próximo domingo, día 4 del actual, y hora de las seis y media de la tarde, se inaugurará el Comedor de Caridad y Refugio Nocturno, establecido en la calle de Calatrava, núm. 57, donde se dará y facilitará, en el primero, comidas á las doce de la mañana y siete de la tarde, á los pobres de solemnidad domiciliados en esta capital, que estén imposibilitados para el trabajo por enfermedad ó defecto físico, pudiendo solamente dormir una noche en el segundo los pobres transeúntes, á los que igualmente y por un solo día se les suministrará sustento, á fin de que prosigan su camino.

Para que esta obra benéfica perdure y produzca los resultados que me he propuesto, en bien de los pobres, así como del vecindario, es preciso que los primeros cesen de mendigar por las vías públicas, acatando las órdenes que contiene el presento bando, y los segundos se abstengan de dar limosna en las mismas, porque en la mayoría de las veces solo es incentivo para explotar la caridad, sosteniendo los hábitos de holganza y vicios, con evidente descrédito de esta capital.

Llamo la atención del público sobre los niños que, acompañados ó solos, imploran la caridad inducidos por sus padres, parientes ó guardadores, puesto que las limosnas no suelen ser para socorrer la necesidad, sino par a sostener y fomentar su explotación, destruyendo en los primeros años todo sentimiento y noción de dignidad y amor al trabajo.

En su consecuencia, y en uso de las atribuciones que me están conferidas por la Ley de 23 de Julio de 1903 y Real orden de 8 de Junio de 1912, he acordado:

1.º Queda prohibida desde el día 4 del actual la mendicidad en las vías públicas de esta capital. Los contraventores serán detenidos por cualquier dependiente de la autoridad y conducidos á la Inspección de Vigilancia, siendo castigados con arreglo á la citada Ley.


Reparto de pan, arroz, bacalao y aceite a los pobres por la sociedad del Casino de Ciudad Real, con motivo de la Semana Santa de 1920


2.º Igualmente queda prohibida la entrada á los pobres conocidos de los pueblos limítrofes que vienen solo con el fin de explotar la caridad, á excepción de los que justifiquen ser transeúntes, los cuales serán acompañados por los agentes de la autoridad al Refugio Nocturno.

3.º Todos los pobres que no siendo de esta capital contravengan estas disposiciones, serán detenidos y ordenada su conducción por tránsitos de la Guardia civil á los pueblos de su naturaleza, ó á los que indiquen tener familia ó posibilidad de conseguir colocación.

4.º Los menores de 16 años que mendiguen, vaguen ó pernocten en paraje público solos ó acompañados por personas mayores, serán detenidos por los agentes de la autoridad y llevados al local destinado al efecto en el Refugio Nocturno hasta que se presenten sus familias á recogerlos, las que serán amonestadas por primera vez y castigadas en caso de reincidencia con arreglo al párrafo siguiente:

5.º Los padres, tutores ó guardadores de sus hijos, pupilos ó menores de 16 años que los obliguen ó entreguen á otras personas para ejercer la mendicidad, serán castigados con multas de 50 á 125 pesetas ó en su defecto el arresto supletorio de diez á treinta días.

6.º Toda persona podrá detener á los menores de 16 años que mendiguen en la vía pública, entregándolos inmediatamente á los agentes de la autoridad.

7.º Serán amonestados ó corregidos gubernativamente los que traten de oponerse á la recogida y conducción de los mendigos.

8.º Quedan caducadas desde el día 4 del presente mes las autorizaciones que hubieran sido concedidas para implorar la caridad pública; y

9.º Los que á pesar de la recomendación hecha para que se abstengan de dar limosnas en la vía púbica, insistieran en infringir esta disposición, Serán amonestados por primera vez, y en caso de reincidencia me veré precisado á imponerles las multas que previene el artículo 12 de la Real orden citada de 8 de Junio de 1912, cuyos importes serán destinados al sostenimiento del Comedor de Caridad.

Ciudad-Real 1º de Julio de 1915.- Alfonso Rodríguez

El Labriego, Ciudad Real 4 de julio de 1915



domingo, 24 de enero de 2021

CIEN AÑOS DE LA MÁS RECIENTE HISTORIA, A TRAVÉS DE LAS AULAS

 


Sor Bárbara, sor Flora, sor Amparo, sor Inés, sor Anastasia, sor Cecilia, sor Gumersinda... , seguro que estos nombres significan mucho en el recuerdo de las gentes de Ciudad Real y su provincia. Para bastantes personas estos nombres están asociados a importantes recuerdos de infancia y juventud mezclados con olor a tinta ya tiza a patio de recreo, a largas horas de clase y estudio al rigor disciplinario de toda una pedagogía claramente definida. Son nombres que se recuerdan bajo el murmullo machacón de un rezo interminable mientras se esperaba impaciente la hora de salida o se pasaban de mano en mano, con riguroso secreto los mensajes escritos en trocitos de papel celosamente doblados y guardados.

Generaciones enteras de abuelas, madres e hijas han pasado por el centro de la calle Calatrava 21 de Ciudad Real, donde está ubicado desde hace ya un centenar de años el colegio de San José, siempre bajo la tutela y el empeño de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Todo empezó un treinta de agosto de 1889. Un escudo del colegio nos revela sus orígenes, cuando el Señor Obispo, José María Rancés y VilIanueva, prior de las órdenes militares de Ciudad Real decidió fundar un centro para la educación integral de las niñas, bajo la protección del Patriarca San José, que da nombre al colegio.

Un total de cien alumnas y cuatro Hermanas de la Caridad repartidas en cuatro aulas iniciaron la andadura. Un siglo es un largo período de tiempo durante el cual han ocurrido sin duda, muchas y curiosas historias cargadas de humanidad, todos esos inolvidables recuerdos y aventuras que las antiguas alumnas han vuelto a rememorar cuando se encontraron el último fin de semana después de muchos años en el renovado patio de recreo.

En el colegio de siempre se dieron cita compañeros de entonces que hoy han llegado a ser importantes personajes en la vida cultural y social. Porque al colegio de San José, como a casi todos los privados, se le acusa de haber sido un centro elitista, punto de encuentro de las clases económicamente privilegiadas que por calidad o conveniencia social matriculaban a sus hijos en las instituciones de mayor prestigio. Sor Benigna, priora del colegio comenta así este tema:

-«En realidad. a este colegio han venido alumnos e todas las clases sociales. El error es que estaban separados, porque la sociedad de la época era así y el ambiente, de alguna manera, así lo exigía. A nosotras nos dolía esta separación por clases, porque por vocación las Hijas de la Candad estamos destinadas a favorecer y ayudar a los más desprotegidos de la vida y la fortuna. Por lo tanto nosotros damos preferencia a los que más necesitan.»



Como siempre las cuestiones económicas lo enredan todo:

-«El problema es lo costoso que resulta sostener un centro de este tipo y para mantener la caridad cristiana hace falta alguien que ponga los medios. Parte del mantenimiento del colegio se consigue gracias a los que pagan. Pero ahora ya no hay estas diferencias todos los alumnos están juntos sin discriminación alguna y todos los que lo solicitan son admitidos. En centro se mantiene porque todo nuestro trabajo lo invertimos aquí y además ahora estamos concertados con el Ministerio de Educación y Ciencia y así es también más fácil.»

Realmente las cosas han cambiado. Los conceptos pedagógicos han evolucionado y los medios educativos y profesionales con los que se cuenta son diferentes. El colegio de San José ha ido adaptándose y cambiando paralelamente a su entorno. Quizá por eso ha sabido mantenerse durante cien años. Las cuatro aulas iniciales se han convertido en cuarenta y las cien alumnas son ahora mil seiscientas.

«Una huella Imborrable»

Sor Benigna profundiza en el espíritu del centro.

-¿Cuál es la filosofía que lo inspira?

-Aquí pretendemos una educación cristiana de forma integral. Esta formación abarca a todos los aspectos de la vida no sólo humano e intelectual, sino también trascendental, pensando en un más allá y en una formación completa, moral, religiosa, ética y de todos los aspectos que integran a la persona.

-¿El paso por este colegio, «marca» de alguna manera a las alumnas?

-Un colegio que marca historia, como es el colegio de San José, indudablemente, deja grabado en el alma un sello indeleble, una huella. Esas personas se caracterizan por esa semilla que se ha sembrado en ellas, relacionada con lo que han vivido y sentido dentro del colegio. Yo he conocido antiguas alumnas que en momentos críticos y dolorosos de su vida ya adulta les ha sostenido la mirada de la Virgen Milagrosa que habían contemplado de niñas ante la cual habían rezado.

 


Veintiuna Hermanas de la Caridad

Generaciones enteras han conocido a la acogedora y siempre amable sor Estefanía que tiene ochenta y seis años y lleva sesenta y cinco en el colegio. Su lugar estaba en la portería y su servicio era siempre amable y cariñoso. Su imagen será siempre difícil de olvidar. Junto a ella, sor Esperanza y sor Concepción son las dos hermanas de mayor edad. También sor Vicenta que, junto a sor Estefanía, fueron las únicas que permanecieron en Ciudad Real durante la Guerra Civil, cuando el colegio se convirtió en un hospital de sangre. Las dos hermanas trabajaron duro para poder reanudar las clases en 1939. En la actualidad veintiuna religiosas forman la congregación de Ciudad Real de las que no todas se dedican a la enseñanza.

De casi todos los puntos de España llegaron a la fiesta del centenario alumnas, ahora ya madres y abuelas, para encontrarse en su viejo colegio. Allí estaban las mellizas Puig, María del Carmen Martín, Concha Sánchez, Oiga Moya, Felicia Arroyo, Mayte Rincón, las hermanas Prado, las hermanas Lérida y tantas otras que compartieron inolvidables años de juventud. Algunas de ellas permanecieron más de veinte años en San José.

Para rememorar todos los años desde su fundación, sor Mercedes, sor Amparo, sor Dolores y sor Josefa han montado una exposición donde cronológicamente se pueden admirar fotografías, orlas, becas, labores ..., en definitiva toda una historia en imágenes de la evolución del colegio.

En el salón de actos el telón volvió a alzarse. Era como una retrospección a las antiguas comedias ensayadas con machaconería para que todo saliera perfecto. El mismo entorno, las mismas caras, los mismos nervios, los mismos efusivos aplausos. Sólo había una diferencia: el tiempo. Son ahora otras circunstancias, otras situaciones, otras ilusiones y muchos, muchos recuerdos. Por la noche discursos, agradecimientos, un recuerdo emocionado para las desaparecidas. Pradito Lérida entregó, en nombre de las antiguas alumnas una placa conmemorativa a sor Benigna que no pudo evitar una lágrima de alegría.

Revista Bisagra 14 de mayo de 1989



sábado, 23 de enero de 2021

LA ANTIGUA Y NUEVA IGLESIA DEL COLEGIO DE SAN JOSÉ

 

Imagen de la antigua iglesia tal y como quedó a partir de 1939


Desde la creación del Colegio de San José a finales del siglo XIX, más concretamente en 1889, este contó con una iglesia para atender el culto tanto de las religiosas como de las niñas del colegio.

 

Otra vista de la antigua iglesia y que funcionó hasta los años sesenta del pasado siglo XX


La primera iglesia que contó el colegio, era de reducidas dimensiones, que llegó a quedarse pequeña ante el aumento de alumnas, por lo que en tiempos de sor  Bárbara Pou, en los años veinte del pasado siglo, se cambia de ubicación la capilla para ampliarla. Al inicio de la Guerra Civil Española en 1936, las religiosas son expulsadas del colegio, este convertido en Hospital de Sangre, y destruidas todas las imágenes que recibían culto en la capilla.


Imagen de San Vicente de Paúl que presidió el altar mayor de la antigua iglesia


Al terminar la Guerra Civil en 1939, las Hijas de la Caridad vuelven al colegio para ponerlo en marcha, y reconstruyen la iglesia y colocando en el altar la imagen de la Virgen Milagrosa, y ambos lado de esta las imágenes de San José y San Vicente de Paúl.


Imagen de San José que presidió el altar mayor de la antigua iglesia, siendo el titular de la misma


Pero de nuevo esta iglesia se quedó pequeña para las necesidades del colegio, ante el crecimiento que adquirió este,  y las religiosas compraron la casa contigua al colegio, para realizar una nueva iglesia, que fue bendecida por el Obispo-Prior, D. Juan Hervás, el 27 de abril de 1967. El arquitecto de esta nueva iglesia fue Jesús García del Castillo, y así la describía el diario Lanza, en la crónica de su inauguración, publicada  el jueves 4 de mayo del referido año:

 

Vista de la nueva iglesia que fue bendecida en 1967


“Su construcción informa el maestro de obras ha durado unos nueve meses y ha quedado una obra verdaderamente lograda; de una seriedad cual corresponde a la Casa de Dios y una pureza de líneas, y exquisitas proporciones que dan al templo un aspecto fantástico. La luz directa le llega a través de unas vidrieras verdaderamente originales y que toma matices diversos según la posición del sol, que el artista califica de luz dinámica. El presbiterio la recibe indirectamente por dos grandes ventanales abiertos en la pared superior de los laterales. El sagrario ocupa la parte central del altar que es todo de madera y pendiente sobre la mesa del sagrario, esta un gran Crucifijo, estilo románico del siglo XIV.

Delante del presbiterio están los ambones y sobre ellos colocadas en la paredes, todas revestidas de piedra artificial, las imágenes de la Santísima Virgen, en su advocación de la Inmaculada, y la de San José, patrono de dicha iglesia”.


Imagen de la Milagrosa en el altar mayor de la nueva iglesia


viernes, 22 de enero de 2021

SOR MERCEDES CASTELLANOS CIUDADANA EJEMPLAR DE 1999

 



Mercedes Castellanos Mesas ha sido nombrada Ciudadana Ejemplar a título póstumo, debido a una vida religiosa entregada a los más necesitados.

Sor Mercedes nació el 28-09-1949 en la localidad ciudarrealeña de Villanueva de los Infantes.

En esta noble ciudad manchega pasó su infancia entre el cariño de todos sus familiares y de sus convecinos.

Cuentan sus padres que cuando tenía un año de edad, le tocó pasar el sarampión con úlceras en los ojos, perdiendo por ello la visión. Por aquellos días se celebraba en el pueblo una Misión, dirigida por el Padre Rodríguez (S.J.). Sus padres angustiados por la falta de visión de la pequeña, pidieron a dicho sacerdote que hiciera algo por su hija. Él, tomando el manteo, lo pasó por los párpados de la niña y esta comenzó a mejorar quedando en pocos días completamente curada. Cuando posteriormente el Padre Rodríguez se enteró de lo sucedido, respondió diciendo: "eso fue una Gracia especial de la Misión".

Sor Mercedes Castellanos realizó los estudios primarios en el Colegio Sagrado Corazón de Villanueva de los Infantes. El centro educativo estaba dirigido por las Hijas de la Caridad. Por aquella época, era muy generosa y disfrutaba compartiendo sus juegos y juguetes con los niños que carecían de ellos. Esta actitud de dar y darse a los demás permaneció en ella durante toda su vida.

 


Estudios de magisterio

Sor Mercedes fue creciendo, y en Madrid cursó los estudios de magisterio. Una vez acabada la carrera, cuando se encontraba en plena juventud, llena de vida e ilusión, con tan sólo 19 años de edad, sintió en lo más profundo de su ser que Dios la llamaba para servir a los pobres. Así, ingresó en la compañía de las Hijas de la Caridad el 10 de marzo de 1969.

Después de dos años de formación intensa, en septiembre de 1971, comenzó a formar parte de la Comunidad de las Hijas de la Caridad del Colegio San José en Ciudad Real, donde permaneció hasta su muerte.

En los primeros años de estancia en el San José, ejerció su docencia como profesora-tutora de 5º curso de E.G.B, y más tarde como profesora de Lengua y Literatura en los cursos superiores, tanto de E.G.B como después en la E.S.O.

El 11 de septiembre de 1989 fue nombrada Directora Académica de Preescolar y E.G.B., pasando después a serlo de Infantil, Primaria y de, la E.S.O.

Así, e1 3 de septiembre de 1996 fue nombrada Directora General del Centro sin dejar de ser Directora Académica de las etapas de enseñanza anteriormente mencionadas.

Sor Mercedes Castellanos Mesas, siempre estuvo a la altura de las necesidades de sus alumnos y demás personas que la rodeaban, pues no escatimó nunca en tiempo ni sacrificio para estar en permanente cambio, a través de diferentes cursos de distintas especialidades.

Esta gran Hija de la Caridad y mejor persona, realizaba su misión con alegría, siempre en constante actitud de servicio como ella lo sabía hacer. De esta manera se ganó la sincera amistad de todos los que la conocieron, porque ella era sencillamente "una mujer buena".

Vivía en el mundo con un corazón inmenso que acogía y comprendía a las Hermanas, los alumnos, profesores y a tantas familias como acudían a ella para solucionar sus problemas, sin que esto le restase tiempo para atender también con cariño a sus queridos padres, a sus hermanos, a mayores y a enfermos.



Ejemplo de fe

Sor Mercedes era alegre, de risa infinita y acogedora. Su lema era hacer felices a los demás gracias a su gran sentido del humor: De temple recio, como para llevar adelante cualquier gran proyecto, entre ellos el más importante, el de su propia vida, a pesar de su penosa enfermedad. Fue un ejemplo de fe y fortaleza ante el dolor. Todo su afán era que no se preocuparan de ella y que las cosas siguieran como si no pasara nada.

Aceptó la enfermedad y la muerte con grandeza de espíritu, sin esto impedirle llegar hasta el final, manteniendo viva en su corazón la esperanza de su curación y de vivir para llevar a cabo tantos proyectos como tenía en su mente, pensando siempre en sus queridos alumnos y en su querido colegio, para que todos se sintieran a gusto y contentos.

En la clínica fue la admiración de enfermeras, doctores y de cuantos tuvieron la suerte de estar cerca de ella. Supo compaginar el binomio de "yo me voy al cielo porque Dios me quiere" y de mantener viva la esperanza y la ilusión por vivir para hacer el bien si Dios le devolvía la salud.

Y así, tan sencillamente esta mujer humilde aceptó la vuelta a la casa del Padre en la madrugada del 25 de Mayo, y con plena lucidez y una infinita sonrisa, se fue con Dios para gozar en plenitud de su Amor.

Diario Lanza martes 3 de agosto de 1999