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martes, 14 de abril de 2020

LA CIUDAD DE LAS OCHO PUERTAS. SANTA MARÍA, EL REY Y LOS HOMBRES


La Puerta de Toledo

Para escribir con el corazón, hay que soslayar un poco la historia. Oprimen demasiado el pecho legajos y documentos, lo que no quiere decir que el historiador no sepa con imaginación, a través de los senderos de la lógica, las lagunas de los testimonios escritos y orales. Así, en la transcripción hecha por la señora Pérez Valera de un manuscrito inédito atribuido al Padre Díaz Jurado, Párroco que fue de la Iglesia de San Pedro por el año 1680, se habla de las seis puertas que abrían las murallas de Villa Real a los inmensos campos que la rodean: la de Toledo que miraba hacia la esplendente sede imperial; la de Calatrava, con los brazos abiertos a la unidad de los hombres y de las tierras, frente al heroico tesón de los caballeros; la de la Mata, vigía del nuevo sol de cada día, anuncio de nuevas glorias para la grandeza de la patria; la de Granada, hacia el mediodía, con ansias de reconquista, para ver si por fin lloraban los ojos del último rey musulmán lágrimas que se fundiesen con las primeras espumas de las carabelas; la de Alarcos que, abriendo el camino hacia Sevilla, abría también la ruta de los conquistadores y misioneros hacia las Indias y por ella salieron los realengos que, sin llegar a la gloria de Diego de Almagro, fueron también adelantados del Imperio de ultramar; y la de Santa María que, mirando hacia el Guadiana, mostraba la lección del pasado clavada en las ruinas de Alarcos.

Pero como no somos historiadores, la verdad es que echamos de menos otras dos puertas que, si no debían ser grandes y principales como las citadas, no nos resistimos a creer que no existiesen, aunque nada más fuese como portillos de escape entre las almenadas aspillera de las murallas: la del Carmen y la de Ciruela. Permítasenos imaginarlas también, mirando la una hacia Portugal en la fraterna coyunda de periplos gloriosos y, la otra, hacia Tierra Santa, en un anhelo espiritual de Cruzada.

Para nosotros, por tanto, Villa Real será siempre la ciudad de las ocho puertas, de los ocho ojos inmensos enfocados hacia la grandeza de las ocho llaves que cierran el paso a la opresión y se abren a la libertad de los ocho brazos que tienden sus manos a los cuatro puntos cardinales de la patria para estrechar otras manos y otros pechos en un abrazo de unidad, razón política fundamental por la que fuera creada la ciudad por don Alonso el Sabio, de grata y feliz recordación.

En el cinturón amurallado que rodeaba el talle de la ciudad –símbolo en piedra, lo mismo del tahalí de la espada, que del cíngulo del fraile- había ocho faros, por tanto, para guía del navegante de la llanura que, cuando se hallaba en trance de naufragio espiritual, acudía al puerto de Santa María del Prado buscando refugio para su alma.

Boceto de la escultura del Rey Alfonso X el Sabio de Joaquín García Donaire

Ciudad Real siempre ha sido una población mariana, puesto que el hecho mismo de su fundación va marcado por la mano de Nuestra Señora que, al haber mostrado predilección por el Pozuelo de Don Gil, atrajo las miradas del propio Rey Sabio, enamorado cantor de sus glorias. Están muy bien las otras razones humanas aducidas en el acto fundacional, pero no puede escaparse a nuestra atención el hecho de que, siendo devoto en grado sumo de la Virgen don Alonso de Castilla, hijo de un Rey Santo, no considerarse los prodigios de Santa María del Prado como una indicación sobrenatural.

Faro de la Virgen y testimonio de la voluntad de un Rey, movido por sabias razones espirituales y políticas, Ciudad Real tuvo carácter propio desde los primeros momentos. Y la doble misión de adelantada de Nuestra Señora y de la unidad, se concreta en uno de sus hijos más ilustres, Hernán Pérez del Pulgar, “el de las Fazañas”, que si clavaba la leyenda del Ave María en el corazón de Granada, cavada también el último estandarte de una lucha de siete siglos, como jalón permanente de la nueva etapa que se abrió con Sus Serenísimas Altezas los Reyes Católicos: el Imperio.

Conscientes los realengos de su misión histórica, primero admiten a los calatravos dentro de sus muros, obedeciendo la cedula del Rey de “que no se fuerce a los de la Orden que pueblen la ciudad”, y luego firman la concordia con ellos a los pocos años de la fundación, Más tarde, don Sancho prohíbe la enajenación de la ciudad de la corona, porque es símbolo de la indivisible unidad de la monarquía. Y, finalmente, se llega a la confederación con Toledo y Extremadura para “no darse a hombre poderoso”, es decir, para no dar paso de nuevo al feudalismo y a la preponderancia de los nobles frente al poder real, en lo que los de Villa Real fueron percusores. Cuando en Europa la gleba aún gime bajo el despotismo de los “señores de horca y cuchillo”, en España, siempre acusada de intransigente o inquisitorial por sus enemigos, se había acabado la arbitrariedad con la implantación de la igualdad de todos ante la justicia. Por ello, se hizo innecesaria una revolución como la francesa en nuestro suelo; y por ello, también, no hacía falta inventar aquí la democracia política.

Para nosotros Villa Real, acaso en una interpretación demasiado personal de su significado y de su destino, fue presagio de unidad y de igualdad, frente a las banderías y las castas.

Carlos María San Martín. Diario “Lanza”, miércoles 31 de agosto de 1955, página 2.

Vista de Ciudad Real en los años sesenta del siglo XX

lunes, 13 de abril de 2020

LAS COFRADÍAS DE CIUDAD REAL APOYAN LA LUCHA CONTRA EL CORONAVIRUS


La Ilustre Hermandad de la Virgen del Prado, trabaja con las Carmelitas Descalzas realizando material sanitario

Acabamos de celebrar la Semana Santa, marcada por el confinamiento a los que todos estamos sometidos, para evitar la propagación del coronavirus. Virus que obligó a poner fin a la Cuaresma cofrade y suspender las procesiones de Semana Santa. Las cofradías de penitencia de nuestra ciudad, junto algunas de gloria, han estado centradas durante todo este tiempo, en ser útiles en una sociedad tan golpeada por esta pandemia y sus terribles consecuencias. Hay que recordar que las cofradías y hermandades fueron creadas hace siglos con diferentes fines y objetivos, siendo uno de los fundamentales la realización de obras asistenciales y de caridad con los más necesitados, constituyéndose de esta forma como un pilar básico de la sociedad.

En la confección de mascarillas y la atención a personas mayores, ha centrado su labor la Cofradía de la Flagelación

Han sido muchas las iniciativas que las hermandades han puesto en marcha para colaborar con entidades sociales o con personas o colectivos que necesitan ayuda. Centrándonos en las cofradías y hermandades de penitencia, la Cofradía de la Flagelación ha organizado un grupo de voluntarios para acercar a personas mayores lo necesario para el día a día, como comida y medicinas. También varios miembros del Grupo de Camarería de la cofradía, están participando en la iniciativa del Ayuntamiento de Ciudad Real, cosiendo mascarillas para ser entregadas al Hospital General Universitario de Ciudad Real.

La Hermandad del Prendimiento está realizando batas quirúrgicas 

La Hermandad del Prendimiento inicio una campaña de recogida de donativos, a través de una cuenta corriente, para comprar telas y que la empresa Real Textil Hogar, confeccione batas quirúrgicas que han sido entregadas al Centro Guadiana  y al Hospital General. Por su parte la Hermandad de la Coronación de Espinas está realizando mascarillas que son destinadas al Hospital General Universitario de Ciudad Real, y ha puesto en marcha  a través de una cuenta corriente, la papeleta solidaria, con el fin de recaudar fondos destinados a comprar material para centros sanitarios.

La papeleta solidaria de la Hermandad de la Coronación de Espinas, facilitará la compra de material necesario para centros sanitarios

Algo parecido ha realizado la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza, estableciendo también la “Papeleta de Sitio Solidaria”, para recaudar donativos para comprar material sanitario, destinado a la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario SESCAM 112. También colaboran con las Hermanas de la Cruz, adquiriendo alimentos para los más necesitados. Por su parte la Hermandad del Silencio ha acordado colaborar con la Residencia de ancianos de Santa Teresa de Jesús Jornet, las Hermanas de la Cruz, la Comunidad de Carmelitas Descalzas de Ciudad Real y la Residencia de ancianos de El Santo Ángel.

Dos de las acciones de la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza recaudar fondos para comprar material sanitario, destinado a la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario SESCAM 112, y la recogida de alimentos para las Hermanas de la Cruz

La Sacramental Hermandad de la Santa Cena, ha destinado el importe que se iba a gastar en las flores del paso de palio de María Santísima del Dulce Nombre, al Banco de Alimentos, recaudando también a través de una Papeleta de Sitio Solidaria, fondos para esta iniciativa. Otra hermandad que ha destinado el importe de las flores de una de las dos salidas procesionales que realiza, en concreto la del Viernes de Dolores, a la lucha del Covid-19, ha sido la de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago, cuyo importe está siendo utilizado en la confección de mascarillas para el Hospital General, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y residencias de mayores.

La Hermandad del Silencio colabora con varias residencias y comunidades religiosas

Una papeleta de sitio simbólica, también la ha establecido la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, recaudando fondos para su bolsa de caridad, destinando lo conseguido íntegramente a las Hermanas de la Cruz, religiosas con las que también está colaborando la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de la Catedral. Otra comunidad religiosa, las Siervas de los Pobres, que dirigen la Residencia de ancianos del Santo Ángel, han recibido la ayuda económica de la Cofradía del Encuentro.

El importe de las flores de la Virgen del Dulce Nombre y de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago, ha ido destinado para fines distintos. El dinero de la Santa Cena al Banco de Alimentos y el de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago a la confección de mascarillas

La empresa de limpieza del Hospital General Universitario de Ciudad Real, ha recibido la ayuda de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído, para adquirir material sanitario; centro que también ha recibido la ayuda de pantallas y mascarillas de la Hermandad de la Santísima Virgen de la Misericordia, que también han repartido este material a las Residencias de ancianos de Santa Teresa de Jesús Jornet y el Santo Ángel, y a los centros Guadiana I y II. A este último centro de discapacitados, la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad hizo la entrega de equipos de protección y guantes, efectuando también esta hermandad, una campaña de recogida de fondos para la adquisición de material sanitario.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno colabora con las Hermanas de la Cruz

Las hermandades de gloria de nuestra ciudad también están haciendo acciones solidarias, como la Ilustre Hermandad de la Virgen del Prado, Patrona de Ciudad Real, que ha destinado parte de sus fondos para la adquisición de material, para realizar batas y mascarillas que protejan a los sanitarios, y que están confeccionando las madres carmelitas de la ciudad. También han pedido la colaboración de sus hermanos, para que hagan donativos a la cuenta de la hermandad, destinando todo el dinero que se recaude a la realización de estos materiales sanitarios.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído adquiere material sanitario para la empresa de limpieza del Hospital General Universitario de Ciudad Real, mientras que la Hermandad de la Santísima Virgen de la Misericordia elabora pantallas y mascarillas

La Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles, es otra de las hermandades que han destinado fondos propios para la adquisición de material sanitario: guantes y mascarillas (quirúrgicas y FFP2), que han sido entregadas a las residencias de mayores del santo Ángel y Santa Teresa de Jesús Jornet; y a la Gerencia de Urgencias, emergencias y Transporte Sanitario de Ciudad Real.

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad colabora con el centro de discapacitados Guadiana II

Toda esta labor caritativa y social de las cofradías, que pasa muchas veces desapercibida, no solo se limita a estas acciones para luchar contra la pandemia del coronavirus, sino que a lo largo de todo el año, son muchas las acciones de caridad que realizan en nuestra ciudad; pero ante esta gran crisis que estamos viviendo, solo quiero dejar patente, que el mundo cofrade ciudadrealeño en general, se ha movilizado una vez más.

La Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles ha destinado recursos propios en la adquisición de material sanitario: guantes y mascarillas (quirúrgicas y FFP2)

domingo, 12 de abril de 2020

LA SIMBOLOGÍA DE CRISTO EN LOS RESPIRADEROS DEL PASO DEL RESUCITADO DE CIUDAD REAL


El misterio del Resucitado de Donaire esperando su salida procesional en el interior de la Catedral. La fotografía es del año 2013, año que las imágenes de Jesús y de los romanos, se encontraban en perfecto estado

Este año procesionaria por primera vez en nuestra Semana Santa, la imagen del Resucitado obra del escultor de Morón de la Frontera, Manuel Martín Nieto. Su salida procesional lo haría sobre el paso de la Hermandad de Las Penas, no porque el Resucitado ciudadrealeño no tenga paso, que lo tiene, que al ser llevado a costal, necesitaba un paso adaptado a ello, ya que el que posee la Asociación de Cofradías va sobre ruedas, y a la simbología que guarda este paso propiedad de la Asociación, me voy a referir en la presente entrada.

Cartela central del paso que reproduce el escudo de la Asociación de Cofradías

La Comisión Permanente que presidia Emilio Martín Aguirre, a lo largo de los años que dirigió nuestra Semana Santa, fue dignificando año tras año la procesión del Resucitado, y ampliando el patrimonio de la misma. Así para la Semana Santa de 2008, afronta el proyecto de la realización de unos nuevos respiraderos para el paso del Resucitado, ya que el que contaba hasta entonces el paso no tenían valor artístico alguno. Para ello se pusieron en contacto con el tallista ciudadrealeño, Francisco Ortega, quien talló unos nuevos respiraderos en color caoba, con decoración floral, con cuatro cartelas talladas, diseñadas por el Presidente de la Asociación de Cofradías.

Vista de un lateral del paso con los respiraderos tallados en el año 2008 por Francisco Ortega

En la cartela frontal del paso, se optó por poner el escudo de la Asociación de Cofradías, aprobado el 12 de diciembre de 2001, cuyo diseño es de Francisco Javier Sánchez Carrero. Este escudo lleva cruz con sudario como símbolo central por ser la representación más universal de los cristianos; a ambos lados de ésta aparecen dos cartelas: en la de la derecha (según se mira) aparece el escudo de Ciudad Real; en la de la izquierda (según se mira)  las iniciales del Ave María, y en su parte inferior las cuatro cruces de las Órdenes Militares Españolas.

Cartela con la cruz y las letras Alfa y Omega

En uno de los laterales la cartela reproduce una cruz y las letras Alfa y Omega. Alfa (α o Α) y Omega (ω o Ω) son la primera y última letra del alfabeto griego, respectivamente. Esto se asocia con el principio y el fin, en consecuencia representa la naturaleza eterna de Dios.

Existen distintos versículos en el libro de las Revelaciones (Apocalipsis de San Juan) donde se hace referencia al símbolo del Alfa y la Omega. Entre ellos destaca:

“Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso” (Apocalipsis 1:8)

Vista del otro lateral del paso, ese año 2008 también se estrenaron los nuevos faldones

Se tiene constancia de que el símbolo Alfa y Omega empezó a utilizarse alrededor del siglo IV. Muchas veces se utiliza en representaciones en combinación con otros símbolos cristianos, como por ejemplo, el Crismón. A pesar de ser un símbolo basado en letras griegas ha sido históricamente más utilizado en las tradiciones de la iglesia occidental que en la iglesia ortodoxa oriental.

La otra cartela lateral reproduce el Crismón,  también conocido como Chi Ro, es uno de los primeros cristogramas formado por las dos primeras letras de la palabra griega Cristo (ΧΡΙΣΤΟΣ), es decir, la letra Chi (X) y la letra Rho (P). Este símbolo fue utilizado en el siglo IV d. C. por el emperador romano Constantino I como estandarte.

Cartela con el Crismón

Según algunas fuentes este símbolo era utilizado también en épocas precristianas como abreviación de ‘chreston’, que significa ‘útil’. Según esta versión esta abreviación se escribía en los márgenes de las páginas para identificar pasajes interesantes.

La cartela trasera reproduce una cruz central y  el monograma IHS (con variaciones como JHS, IHC o IHΣ) para abreviar el nombre Jesús escrito en griego (ΙΗΣΟΥΣ). Estas tres letras pueden interpretarse como una abreviación de las palabras Iesus Hominum Salvator, que en latín significa “Jesús Salvador de los Hombres”.

El monograma IHS fue adoptado como emblema por Ignacio de Loyola cuando fundó la orden religiosa de los Jesuitas, conocida también como Compañía de Jesús. Este emblema incluye el monograma IHS, junto con la cruz y tres clavos referentes a la pasión, dentro del símbolo de un Sol radiante.

La cartela trasera reproduce una cruz central y  el monograma IHS

sábado, 11 de abril de 2020

LA COFRADÍA DE LA SOLEDAD OSTENTA EL TÍTULO DE REAL DESDE EL AÑO 1929


Representación de la Cofradía en la puerta del Palacio Real,  que se desplazó a Madrid a entregar el titulo de Presidenta Honoraria a la Reina María Cristina

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, que debería procesionar hoy por las calles y plazas de nuestra ciudad, fue la primera Cofradía de Ciudad Real, que ostentó la denominación de Real en 1929.  Ocupando la Presidencia de la hermandad Eduardo Gallego Bermúdez y siendo Hermano Mayor Enrique Pérez Fernández, se acuerda ofrecer la Presidencia Honoraria de la cofradía a Su Majestad la Reina Victoria Eugenia. El encargado de hacer las gestiones en la Casa Real sería el Excmo. Sr. D. Luis Asúa Campos, Inspector de Oficios de la Casa Real, quien en poco tiempo consigue que la Reina aceptara tal distinción.

Así, el 21 de abril de 1929, el Marqués de Bendaña, Mayordomo Mayor de S. M. la Reina, dirige el siguiente oficio a Eduardo Gallego:

Su Majestad la Reina (q. D. g.) accediendo muy gustosa a los deseos manifestados por V.S. en nombre de la Congregación de Nuestra Señora de la Soledad, de esa Ciudad, ha tenido a bien aceptar la Presidencia Honoraria de la misma, que tan amablemente le ha sido ofrecida.

Lo que Real orden comunico a V.S. para su conocimiento, satisfacción y efectos consiguientes.

Dios guarde a V.S. muchos años.

A partir de este año la cofradía paso a denominarse Real Cofradía, bordándose en los enseres la Cruz de la Real Orden de Malta, por ser la Reina Dama de la misma.

Su majestad la Reina María Cristina, esposa que fue del Rey Alfonso XIII

Tras la aceptación del título de Presidenta Honoraria de la Congregación de Damas por S. M. la Reina Victoria Eugenia, la Junta Directiva de la Hermandad quería hacer entrega del mencionado titulo en persona a la Reina. Tras las gestiones pertinentes, la Reina recibió a la Junta Directiva. El periódico “Vida Manchega”, el martes 8 de julio de 1930, hace la siguiente reseña de esta visita:

Hace unos años la Cofradía de la Soledad constituía una procesión paupérrima, que desentonaba del conjunto admirable de nuestra Semana Santa.

Bastó el esfuerzo de algunos entusiastas para que, en un tiempo brevísimo, la pasionaria del Viernes Santo fuese el digno broche que merece la Sacra Semana de Ciudad Real.

El concurso de la mujer ciudarrealeña fue esenciadísimo para el triunfo; merced a su ayuda, la Hermandad progresó rápidamente: alumbrado eléctrico, nuevo paso de la Cruz, andas de plata, carroza, manto, corona y otras muchas reformas se han conseguido en los tres años que hace desde su formal restauración.

Y todo esto culminó con la aceptación por S. M. la Reina Dª. Victoria Eugenia del título de Presidenta Honoraria de la Cofradía de la Soledad; así ha conseguido ésta ser la primera y única Hermandad, hasta hoy, que ostente el nombre de “Real” en su denominación, entre todas las que forman las procesiones de nuestra capital.

Días pasados, una Comisión hizo entrega a la Reina del artístico pergamino y álbum de firmas; constituyeron la representación de la Soledad su Camarera Mayor Honoraria, señora de González de Jonte; doña Rafaela Guerra de Ochotorena, Vice-Presidenta de Señoras; doña Cecilia Ruiz de Pérez, Camarera; don Eduardo Gallego, Presidente y don Enrique Pérez Fernández, Hermano Mayor.

Dª. Victoria agradeció a los comisionados su delicado obsequio, interesándose por los progresos de la Hermandad y elogiando el pergamino, obra del eximio artista D. Manuel Mendía Santos.

Título que se entregó personalmente a  la Reina María Cristina en el Palacio Real de Madrid

Éste ha realizado una labor meritísima; mide el pergamino 85 x 60 cms.; es de estilo renacimiento, miniado y lleva en su parte central superior la efigie de la Virgen de la Soledad reproducida fielmente hasta en sus menores detalles. En los ángulos, los escudos de España y Ciudad Real y en su centro inferior un escudo circular con los emblemas de las cuatro Órdenes Militares.

Todo ello sobre damasco rojo y encerrado en soberbio marco tallado en madera y dorado. El texto escrito en primorosos caracteres góticos dice así:

“Título de Presidenta Honoraria de la Congregación de Damas de Nuestra Señora de la Soledad de esta capital, cuyo cargo fue otorgado por aclamación a S. M. la Reina Doña Victoria Eugenia (q. D. g.) en Junta General que tuvo lugar en el Palacio de este Obispado Priorato de las Cuatro Órdenes Militares y que por haberse dignado aceptarlo S. M. tanta honra y grandeza ha prestado a esta cofradía.

Ciudad Real 1º Octubre 1929.

El Presidente, Eduardo Gallego; la Presidenta de Señoras, Mª Guía Gallego de Frías; el Hermano Mayor, Enrique Pérez; el Secretario, Rafael Pérez”.

El álbum, que también se entregó a la Reina, lleva sentida dedicatoria y las firmas de todas las hermanas, unas trescientas aproximadamente; las guardas son de raso rojo y vueltas de amarillo.

La prensa de Madrid se ha hecho eco de la presencia de la Comisión de la Soledad en Palacio y ha dedicado en sus columnas un buen espacio, tanto en la parte literaria como en la gráfica.

Todo ello redunda en beneficio de nuestra Semana Santa, para cuyo progreso y mejora nos parecerán escasos cuantos esfuerzos se hagan. Las restantes cofradías deben también procurar su particular engrandecimiento y así conseguiremos ver realzadas como se merecen nuestras procesiones.

Felicitamos a la Directiva de la Soledad por su continuo esfuerzo, alentándoles a perseverar en su bien enfocada gestión.

La destruida imagen de Nuestra Señora de la Soledad en 1936 por republicanos del Frente Popular

viernes, 10 de abril de 2020

VIDEO DE CÓMO SE VIVIA LA SEMANA SANTA EN CIUDAD REAL EN 1996



Hoy Viernes Santo, traigo a mi blog, un video de cómo se vivía la Semana Santa en Ciudad Real en 1996. Recoge también imágenes del Domingo de Pasión, entonces Jesús Nazareno procesionaba por la mañana, y del Viernes de Dolores. Una Semana Santa tan cercana y tan distinta, donde el Domingo de Ramos solo procesionaba la Hermandad de Las Palmas, la Hermandad de Las Penas lo hacia la madrugada del Miércoles Santo a la 1:30 horas desde el Guardapasos de Semana Santa; y la Hermandad de la Coronación de Espinas la madrugada del Viernes Santo. Aún la Virgen del Dulce Nombre no procesionaba el Jueves Santo, ni la Virgen de la Alegría el Domingo de Resurrección, día que las representaciones de las cofradías no llevaban el capillo puesto. Una Semana Santa diferente, donde podremos ver la evolución que ha tenido en todo, y sobre todo en el acompañamiento musical. El video fue realizado por el cofrade, Carlos Lillo Talavera.

jueves, 9 de abril de 2020

EL SANTO GRIAL DE VALENCIA PRESENTE EN LA HERMANDAD DE LA SANTA CENA DE CIUDAD REAL


La Hermandad de la Santa Cena procesiona por Ciudad Real desde el año 1964

El Santo Grial que se conserva en la catedral de Valencia, se cree es el Santo Cáliz de la Cena del Señor. La tradición nos dice que es la misma Copa que utilizó el Señor en la última Cena para la institución de la Eucaristía. Luego fue llevado a Roma por san Pedro y lo conservaron los Papas sucesores a éste hasta Sixto II, en que por mediación de su diácono san Lorenzo, oriundo de España, fue enviado a su tierra natal de Huesca en el siglo III para librarlo de la persecución del emperador Valeriano. Durante la invasión musulmana fue ocultado en la región del Pirineo y, finalmente, en el monasterio de san Juan de la Peña (Huesca).

Santo Grial que se conserva en la Catedral de Valencia

La reliquia fue entregada en el año 1399 al rey de Aragón Martín el Humano, posteriormente estuvo en el palacio real de la Alfajería de Zaragoza y en el Real de Valencia, hasta que, con motivo del viaje del rey Alfonso V el Magnánimo a Nápoles, fue entregado a esta Catedral de Valencia en el año 1437. Fue conservado y venerado durante siglos entre las reliquias de la Catedral, y hasta el siglo XVIII se utilizó para contener la forma consagrada en el «monumento» del Jueves Santo, hasta que fue finalmente instalado en la antigua Sala Capitular, habilitada como Capilla del Santo Cáliz en el año 1916. Durante la guerra civil (1936-1939) permaneció oculto en el pueblo valenciano de Carlet.

El misterio de la Santa Cena se puede visitar durante todo el año en el Museo Diocesano

La reliquia propiamente dicha es la taza o copa de piedra ágata cornalina, finamente torneada, a la que la arqueología atribuye un origen oriental y la data en el siglo I de nuestra era. Las asas y pie son medievales y las 26 piedras preciosas que lo decoran, fueron regalos de los reyes de Aragón. Una tesis doctoral realizada en el año 2019, por la Universidad de Valencia, por la valenciana Ana Mafé, afirma con el 99,9% de probabilidades, que esta reliquia fue la que se empleó en la Última Cena.

El Santo Grial valenciano y la reproducción del mismo en el paso de la Santa Cena ciudadrealeño

En el viaje apostólico del Papa Juan Pablo II a Valencia en 1982, besó a conciencia el Santo Cáliz y preguntó si se podía usar, utilizándolo el 8 de noviembre de 1982 en la misa de ordenación sacerdotal de 141 jóvenes diáconos que presidió en el Paseo de la Alameda. En 2006, cuando Benedicto XVI viajó a Valencia, lo utilizó en la Misa de la Jornada Mundial de las Familias. 

San Juan Pablo II con el Santo Grial en 1982 durante su viaje a Valencia

Centrándonos en esta reliquia y su vinculación con la Hermandad de la Santa Cena de Ciudad Real, decir que desde un primer momento la iconografía del Santo Grial fue utilizado como símbolo de la misma. Así cuando el escultor Faustino Sanz Herranz, talló el misterio de la Santa Cena entre 1960-1964, realizó una reproducción del mismo en madera para la mesa, que va junto a los platos, jarras, pan, hojas de lechuga y un cordero troceado, también tallados en madera. Estos detalles los podemos apreciar, visitando el Museo Diocesano de nuestra ciudad, lugar donde se expone durante todo el año el misterio de la Santa Cena, ya que la tarde-noche del Jueves Santo, pasan desapercibidos en la salida procesional.

Benedicto XVI lo utilizó en la Misa de la Jornada Mundial de las Familias en el año 2006 

En el capillo de la túnica de los hermanos, también se optó por reproducir el Santo Grial, al igual que fue bordado como motivo central en el estandarte guía, que fue confeccionado por las Religiosas Adoratrices de Ciudad Real en 1964.

Así con estos pequeños detalles, la Hermandad de la Santa Cena de Ciudad Real, hace presente el Santo Grial valenciano en nuestra Semana Santa, algo desconocido para muchos, y que pasa desapercibo cualquier Jueves Santo, cuando procesiona la Cofradía por las calles y plazas de Ciudad Real.

Estandarte-Guía bordado por las Religiosas Adoratrices de Ciudad Real en 1964

miércoles, 8 de abril de 2020

EL LIBRO DE REGLAS LO INCORPORÓ A NUESTRA SEMANA SANTA LA COFRADÍA DE LA FLAGELACIÓN HACE AHORA VEINTICINCO AÑOS


El Libro de Reglas suele colocarse en lugar preferente en la celebración de los cultos de las cofradías

El Libro de Reglas, es el libro donde se recogen las reglas o estatutos de hermandades y cofradías, donde figuran las normas por las que se rige la vida y el funcionamiento, espiritual y material, de estas corporaciones. Esas normas vienen a recoger aspectos de la vida interna y externa de la hermandad; en sus reglas o artículos por ejemplo se describen diferentes aspectos que van desde la sede canónica, día de salida penitencial, colores de túnicas de nazarenos, representación de las advocaciones, así como otros aspectos más detallados de cómo formar parte de la hermandad, obligaciones y derechos de hermanos, requisitos para poder entrar a formar parte de Junta de Gobierno, formas de tomar decisiones… etc.

El Libro de Reglas de la Cofradía de la Flagelación fue el primero que se incorporó a nuestra Semana Santa en el año 1995

Normalmente este libro se encuentra encuadernado con tapas duras, forrado en piel o terciopelo. Muy frecuentemente llevan cubierta lujosamente adornada con remates de plata, y el escudo de la corporación en el centro, tallado en el mismo metal.

Los nuevos hermanos se incorporan a las cofradías  jurando su ingreso besando el Libro de Reglas 

A lo largo del año, el Libro de Reglas preside los diferentes cultos de las cofradías y hermandades, los nuevos hermanos juran su incorporación a las corporaciones nazarenas,  y en la salida procesional  integran el cortejo, pues es un símbolo de la legalidad de una hermandad o cofradía en la diócesis. Suele ir delimitando el último tramo de nazarenos del primer paso, en las cofradías que cuentan con dos. Esta ubicación obedece a la utilidad histórica de acreditar la antigüedad de la hermandad, dado que en caso de cruce con otra cofradía tenía preferencia de paso aquella más antigua. Hoy en día es simplemente un libro testimonial que porta un hermano vestido de nazareno y que está escoltado por un par de varas. El portador del Libro de Reglas en ocasiones, ostenta al mismo tiempo una pértiga de autoridad.

El Libro de Reglas ocupa siempre un lugar destacado dentro del cortejo procesional

Aunque en Ciudad Real desde el siglo XVI las cofradías y hermandades de nuestra ciudad, se rigieron por las diferentes Reglas o Estatutos que fueron aprobados por la autoridad eclesiástica, en nuestro caso por el Arzobispado de Toledo, al no crearse nuestra actual diócesis hasta el siglo XIX; no fue hasta el año 1995 cuando se incorpora el Libro de Reglas a nuestra Semana Santa, a través de la Cofradía de la Flagelación, que tiene su sede en la Parroquia de Santo Tomás de Villanueva y hace su salida procesional la tarde-noche del Miércoles Santo. 

Interior del Libro de Reglas  de la Hermandad de Jesús de las Penas

Como acabo de reseñar, fue la Cofradía de la Flagelación quien incorporó el primer Libro de Reglas a nuestra Semana Mayor. Este fue realizado en los talleres de la orfebrería de Manuel de los Ríos de Sevilla, en terciopelo granate con aplicaciones en metal plateado y el escudo de la Cofradía bañado en oro en el centro. Un año después, en 1996 seria la Hermandad del Santo Descendimiento, quien estrenaría el Libro de Reglas, adquirido también en Sevilla. La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, sería la tercera en poseer Libro de Reglas en el año 2000, obra de la orfebrería de Orovio de la Torre de Torralba de Calatrava (Ciudad Real), taller que también realizaría los Libros de Reglas de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Piedad en el año 2001 y Nuestra Señora de la Esperanza en el 2002. También en este último año la Hermandad de Jesús de las Penas incorporaría el Libro de Reglas, con tapas de cuero obra de Mari Paz Rodríguez León.

El Libro de Reglas de la Hermandad del Santo Descendimiento es del año 1996

De los talleres Orovio de la Torre, son también los Libros de Reglas de la Hermandad del Prendimiento del año 2004, el de Nuestro Padre Jesús Nazareno del año 2006, el del Santísimo Cristo de la Caridad del año 2007, y también de este último año el de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago.

La tercera hermandad que incorporó Libro de Reglas  fue la de Nuestra Señora de la Soledad en el año 2000

La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, incorporaría el Libro de Reglas en el año 2009, obra de los talleres Industrias Elite, taller que también realizaría el de la Hermandad de Las Palmas en el año 2011. El de la Hermandad de la Santa Cena es de Orovio de la Torre del año 2012, taller que también realizó el de la Hermandad de la Santísima Virgen de la Misericordia en el año 2013. Este último año, la Hermandad de la Coronación de Espinas también estrenó libro, obra de Luis Sergio Torres de Puente Genil (Córdoba).

El Libro de Reglas de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago es de la orfebrería Orovio de la Torre del año 2007

El año 2015 fue el último año que han incorporado hermandades el Libro de Reglas, siendo estas la del Cristo de Medinaceli, obra de Industrias Elite; la Hermandad de la Oración en el Huerto de los talleres de Orovio de la Torre, y la del Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas de Artesanos Cofrades de Sevilla.

Industrias Elite realizaría El Libro de Reglas de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno Medinaceli en el año 2015

Actualmente son dieciocho cofradías de penitencia de nuestra ciudad, las que poseen Libro de Reglas, y seis las que aún no han visto necesario su incorporación a sus corporaciones nazarenas. Libro de Reglas que cumple en el presente año su veinticinco aniversario, gracias a la Cofradía de la Flagelación, tan pionera en nuestra Semana Santa de tantas cosas, y que una vez más incorporó una insignia en nuestra Semana Mayor, que actualmente se ve con total normalidad y que los primeros años causó extrañeza en el mundo cofrade ciudadrealeño. 

La Hermandad de la Oración en el Huerto no reproduce en la portada del libro el escudo de la Cofradía, sino al Titular de la misma