miércoles, 2 de diciembre de 2015

LOS DOMINICOS EN CIUDAD REAL (II)


El Convento de los dominicos de Ciudad Real fue uno de los más antiguos de la provincia de Andalucía

El Concejo de la ciudad cedió en 1407 al mencionado convento, la entonces llamada calle Barreda, después denominada Compás de Santo Domingo, a la que abría la puerta de la iglesia, para conseguir sin duda un  espacio más amplio y apropiado para la predicación. La escritura de la donación de la calle es un documento auténtico y fehaciente, que da solemne testimonio del sitio que ocupó la Sinagoga judaica y del destino que tuvo en las siguientes palabras: “Sepan quantos esta carta vieren como Nos el Concejo e Corregidor e Alcaldes e Rexidores e Caballeros e Escuderos e Procurador e Jurados e Omes Buenos de la Villa de Villa-Real, estando todos juntos á una concordia e una Boluntad a Campana repicada en el Cimenterio de la Iglesia de San Pedro de esta Villa-Real según que lo avemos de uso e de costumbre, etcétera, que por acrecentar el servicio de Dios a lo qual todos somos tenudos e por alcanzar poder haber por nuestros especiales Patronos e Abogados Señor San Juan Bautista e Señor Santo Domingo Padre e fundador de la Orden de Predicadores; e otrosí por facer bien e merced e limosna a la dicha Orden e al Monasterio que aquí en la dicha Villa-Real es nuevamente fundado en la Iglesia consagrada que antes fuera Sinagoga Mayor de los Judios que agora dicen de San Juan Bautista, etc….(13) A partir de entonces la calle se llamo de Compás, por cerrarse por la noche (14).

Pocos años después de su fundación, el convento recibiría al dominico San Vicente Ferrer, que llegaría a Villa Real el 12 junio de 1411 procedente de Alcaraz (Albacete), estando seguro en nuestra ciudad el día 14 de junio y permaneciendo en ella hasta su marcha a Toledo, cuya entrada se produciría el día 30 de junio después de haber comido en Nambroca. Su visita  formo parte de una campaña de predicación castellana iniciada en el Reino de Murcia en enero de 1411 y que terminaría en abril de 1412. (http://elsayon.blogspot.com.es/2011/06/seiscientos-anos-de-la-presencia-de-san.html)

El Maestre Tellez Girón quiso hacer un acto de resonancia a favor de los Reyes Católicos, para congraciarse con ellos, al efecto, invitó a esta Ciudad para en unión de la Orden realizar un acto de unión y vasallaje, reconociéndoles como los verdaderos Reyes de España y sus señores. En el día veinte de Marzo de 1475 concurrieron a la iglesia de Sto. Domingo el citado Maestre y gran número de dignidades, comendadores y caballeros de la Orden juntamente con la ciudad, representada por su Corregidor D. Juan Vadillo, la nobleza, regidores, jurados y cuanto de notable, de algún valer y significación encerraba. Vestido el Prior del Convento con las vestiduras sacerdotales juraron todos fidelidad y obediencia a los Reyes, levantaron acta del acontecimiento los escribanos, la que remitió la ciudad a sus Señorías, recibiendo de éstos una carta gratulatoria (15).
 
San Vicente Ferrer paso por el convento de nuestra ciudad en 1411

Sabemos que la comunidad del convento estaba formada en 1751 por 17 sacerdotes y 8 hermanos legos, convento que fue abandonado por los frailes con motivo de la desamortización en 1820. Con la marcha de los frailes de Ciudad Real, varios bienes de estos pasarían al Convento de las Dominicas en la calle Altagracia, entre ellos la imagen de la Virgen del Rosario de gran devoción en la ciudad y por consiguiente las hermandades que le rendían culto. La sillería del convento pasaría en 1.821 a la parroquia de Torralba de Calatrava, esta estaba realizada en madera de nogal tallada y fue colocada debajo del retablo del altar mayor sirviendo de pedestal.

Tras la marcha de los frailes la iglesia del convento siguió abierta al culto y estaba al cargo del sacerdote Juan Espejo, sacerdote que vivía junto al convento y que incorporo a su casa en 1823 tras su compra, el llamado Compás de Santo Domingo que formaba una plazuela a poniente frente a las puertas de la iglesia y entrada del convento y que disfruto hasta su muerte ocurrida en el año 1845 (16).

La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno siguió recibiendo culto en la iglesia conventual hasta el año 1836, año que se encontraba ocupado el convento por los movilizados y sus familias con motivo de las guerras carlistas. Llegado al oído del párroco de San Pedro, Rvdo. Sr. D. Andrés García y Ron, que estos se entretenían irreverentemente con la imagen, pidió permiso al Sr. Vicario para trasladar la imagen a San Pedro, permiso que consiguió trasladando la imagen a este templo y poniéndola al culto en la capilla de San Juan Bautista, lugar donde aún sigue (17).

A partir de esa fecha y por el abandono municipal entre otras causas el convento de los dominicos de Ciudad Real, tras cuatro siglos de historia fue reducido a escombros siendo utilizados muchos de los materiales de este convento para construir en el siglo XIX la Plaza de Toros y el Teatro Cervantes que se levantó en la calle Toledo.

Parece ser que los claustros de este convento contaban con muchas efigies y esculturas, según relata Delgado Merchán en su historia documentada, tal y como se lo habían comunicado personas que habían visto la demolición del convento. “Parece, según las expresadas referencias, que un maestro de obras titulado, haciendo alarde de furioso Iconoclasta, se apoderó de todas ellas y las llevó al quemadero, es decir, al horno de una calera de su propiedad para que sirvieran de combustible. La impunidad que gozaban a la sazón los hombres de determinadas ideas políticas dejo sin correctivo el hecho, contentándose el vecindario católico, por toda protesta, con bautizar al héroe de tan valiente fasaña con el apodo de Tío quema Santos(18).

Por lo que paso con este convento, vemos que los ciudadrealeños ya desde el siglo XIX fueron poco amantes de conservar su historia y monumentos. Vendido el solar donde durante cuatrocientos años se levantó el convento de predicadores de nuestra ciudad, se construyeron viviendas sobre el mismo, habiendo llegado solo hasta nuestros días de la presencia de esta orden masculina en nuestra ciudad, el nombre de la calle Compas de Santo Domingo y la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno que procesiona el Domingo de Pasión y la madrugada del Viernes Santo por las calles de la ciudad y que tiene una bella leyenda del siglo XV denominada la "Leyenda de la Hebrea del Barrio Nuevo", de cuando la imagen recibía culto en el convento de los predicadores.


(13) Historia documentada de Ciudad Real. Luis Delgado Merchán. Establecimiento tipográfico de Enrique Pérez 1907, página 64.
(14) Diccionario Histórico, Geográfico. Biográfico y Bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Inocente Hervás y Buendia, Biblioteca de Autores Manchegos, Tomo I, página 353.
(15) Ibídem.
(16) Historia de la Ciudad de Ciudad Real y Estracto histórico de España y lista de sus Reyes, casamientos y muertes. Joaquín Gómez. Juta de Comunidades de Castilla-La Mancha y Ayuntamiento de Ciudad Real, página 91.
(17) Semana Santa en Ciudad Real. Historia de una Tradición. Emilio Martín Aguirre. Ediciones Cofrades 200, páginas 266-267.
(18) Historia documentada de Ciudad Real. Luis Delgado Merchán. Establecimiento tipográfico de Enrique Pérez 1907, página 65.



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