miércoles, 8 de junio de 2011

HACE TREINTA AÑOS LA ERMITA DE ALARCOS FUE DECLARADA MONUMENTO HISTORICO ARTÍSTICO NACIONAL



Grabado del siglo XIX del Santuario de Alarcos, recogido en Recuerdos y Bellezas de España 1833-1850


Por real Decreto de 30 de diciembre de 1980, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 18 de febrero de 1981, el Santuario de la Virgen de Alarcos, fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional. Su declaración coincidía con la inauguración de la restauración de este emblemático templo unido a nuestra ciudad, coincidiendo con la fiesta anual de la Virgen de Alarcos.

Treinta años se cumplen este año de la declaración de Interés Turístico Nacional del Santuario de la Virgen de Alarcos, y treinta años de la inauguración de la restauración del mismo que dejo este lugar tal y como podemos apreciarlo actualmente. Las labores de restauración duraron dos años y se encuadraron dentro del programa de obras de la Dirección General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo en colaboración con la Excma. Diputación Provincial realizándose importantes obras de restauración y consolidación del Santuario, que afectaron fundamentalmente a la estructura de cubierta y nuevo artesonado, pavimento, picado, enfoscado y rejuntado de muros, reconstrucción del porche, limpieza y consolidación de la muralla, así como la dotación de agua y energía eléctrica.


Asi era la fortificacion de Alarcos en la Edad Media

Por este motivo voy a dar a conocer el informe que en su día elevó a las Reales Academias de la Historia y Bellas Artes de San Fernando, el Académico correspondiente en la provincia de Ciudad Real D. Ramón José Maldonado, para declarar monumento nacional Alarcos y que dice así:

“Alarcos es una Ermita situada en un cerro, a la margen izquierda del río Guadiana, término de Ciudad Real, y a 10 Km. De la misma.

Puede afirmarse que la Batalla de las Navas de Tolosa y por consiguiente la Reconquista y cristianización definitiva de la Mancha, fue una consecuencia, una revancha ardientemente sentida por el Reino de Castilla para olvidar definitivamente la terrible derrota sufrida por las armas cristianas en Alarcos el día 16 de julio de 1195. Razón por la cual, antes de la fundación de Ciudad Real misma, desde su restauración después de Las Navas, fue Castillo de Alarcos con su Ermita uno de los Santuarios más importantes de la ancha tierra manchega.

La primera noticia con rigor histórico que tenemos es del año de 1078, en que forma parte de la dote que Almotaviz de Sevilla otorga a Alfonso VI para casar a su hija Zaida. Plaza perdida a la muerte de Alfonso VII el Emperador siendo conquistada de nuevo en 1187 por la naciente Orden Militar de Calatrava, única milicia que es capaz de oponerse con éxito al empuje de la morisma en aquellos siglos en que la Mancha vé el pendón de la cruz roja flordelisada en sus campos batidos en cabalgadas de honor y sangre.

En Alarcos se libro una batalla el 16 de julio de 1195, entre cristianos y mulsumanes

Así llegamos hasta el triste día 16 de julio de 1195, en que siendo Alcaide de Alarcos Don Diego López de Haro, se vio envuelto el Castillo por los almohades que en la batalla que tomó aquel nombre, fue vencido el Rey Don Alfonso VIII perdido y destruido Alarcos, gran parte de La Mancha y derrota sentida en toda la cristiandad.

Por eso digo al principio que Alfonso VIII, con la obsesión de Alarcos, deseando olvidar aquella derrota clavada en su corazón guerrero, vuelve a la frontera a conquistar la tierra perdida, recuperar el mismo Alarcos en donde se encuentra con la ayuda de las huestes del Rey Don Sancho el de Navarra (que se cubriría más tarde de gloria en la Batalla de Las Navas) y acabar coronándose con los laureles de la victoria el día definitivo de la gran Batalla de Las Navas de Tolosa, 17 de julio de 1212.

Desde el Bulario de Calatrava, los Anales Toledanos, el Arzobispo Don Rodrigo, el Rey Alfonso el Sabio hasta Hervás y Buendía, Padre Jara, Ramírez de Arellano y Martínez Val en nuestros días, pasando por los grandes historiadores de la general de España, nos dieron amplias noticias de todo lo anterior así como su posterior historia desde la restauración de Alarcos después de Las Navas de Tolosa.

Aquella imagen de mármol, en pie, vestida a la romana, sosteniendo el niño en el brazo izquierdo y recogiendo con esta mano el manto que caía en graciosos pliegues y sosteniendo con la izquierda un pajarito, aquella imagen tan interesante arqueológicamente, tal como nos la describe el manchego Hervás y Buendía y vemos en las fotografías que conservamos, volvió a ser (desde la Batalla de Las Navas de Tolosa) Reina y Señora de todos aquellos campos hasta nuestra Guerra de España en que fue destrozada por los republicanos a martillazos en el mes de julio de 1936.

El Santuario de Alarcos a principios del siglo XX

Es constante tradición que, al restaurar la Ermita después de la Batalla de Las Navas, recibieron cristiana sepultura en el recinto de Alarcos los despojos de los miles de mártires muertos en aquella batalla.

Al fundar Villareal el Rey Don Alfonso X el Sabio en 1255, trajo a la nueva villa el resto de los pobladores o vecinos que quedaban en Alarcos pasando a depender este término al nuevo municipio de Villarreal y siguiendo así hasta nuestros días, aunque la Orden de Calatrava pleiteara ya en este mismo siglo XIII por su posesión ya que consideraba este lugar como propio de la Orden. Todos los años, desde aquellas lejanas centurias, el Ayuntamiento de Ciudad real (título concedido después por el Rey D. Juan II) celebraba y celebra fiestas votivas el lunes siguiente del domingo de Pentecostés, organizó, (varias veces reorganizada), una importante cofradía a la que pertenecieron siempre las más ilustres familias de Ciudad Real, con los naturales altibajos y contratiempos de tan larga historia.

Ya en tiempos de los Reyes Católicos, el mismo año de la unidad española en 1492 (según consigna Ramírez de Arellano) hay noticias de haber sido restaurada la Ermita. También en el siglo XVIII hubo nuevas obras de restauración y reorganización de la cofradía llegando así hasta la Guerra de la Independencia en la que fue de nuevo arruinado Alarcos por los franceses.



Alarcos en 1914

Es interesante para nosotros copiar lo que la Comisión de Monumentos decía en el siglo XIX “…paredes destruidas, techos arruinados, montones de piedra, malezas, animales inmundos… y sobre un trono de escombros la venerada Reina de los Cielos, aquella, ante la que habían doblado su rodilla los más ilustres monarcas…”. Con fondos provinciales y donativos de los fieles se habilitó de nuevo el templo, aprobándose por Real Orden de 10 de enero y 6 de marzo de 1860 el gasto de 997 escudos con 600 maravediés empleados en estas obras). Hervás y Buendía nos dice que por la misma Comisión se instruyó un expediente con presupuesto que se perdió en el vacío para seguir dicha restauración. De todas maneras el 28 de mayo de dicho año 1860 el Ayuntamiento recibió las llaves de la Ermita en un solemne acto al que asistieron todas las autoridades provinciales y locales según se refleja en el Acta levantada por el Ayuntamiento de Ciudad Real y que se conserva en su archivo, presidido por el Gobernador de grata memoria que tiene su nombre una de nuestras calles Don Enrique Cisneros.



La entrada a la Ermita de Alarcos en los años sesenta del pasado siglo XX

El Santuario de Alarcos se encuentra rodeado de un recinto de muros almenados y adosado a uno de ellos y destacándose sobre ellos una parte de esta edificación accesoria que en forma de espadaña con ventanal de doble hueco y arcos de medio punto, fue su antiguo campanario. El costado libre de la actual iglesia es un largo pórtico cuya cubierta sostiene toscas columnas de marcado sabor bizantino, con capiteles de cono invertido y talladas figuras. La fachada de imafronte contiene la parte de ingreso con un sencillo arco ojival que situamos en el primer período de aquel estilo. Todo hace pensar que la actual Ermita tuvo su origen en otra de menores dimensiones y más modesta perteneciente al período de transición del románico por lo que podría, en algunas de sus partes, ser contemporánea de la misma Batalla de las Navas de Tolosa. A pesar de todo me atrevo a datarla como del siglo XV.

En el imafronte, del que hemos hablado, que hay sobre la pequeña puerta de ingreso, se abre un magnifico rosetón lobulado de estilo mudéjar y de bellísima labor, enmarcado en un círculo rehundido y cuadrado que embellece el edificio.

Campanario desaparecido de la Ermita en 1972

En los costados laterales de la Ermita se abren dos puertas de mayores proporciones que la principal, siendo apuntada la del lado de la epístola y la de evangelio rematado por un arco escarzado y casi dintelado.

La planta de la Iglesia forman tres naves separadas por arcos apuntados que se apoyan en macizos pilares y, en cuyos arcos, están empotrados medios conos octogonales con capiteles bien tallados conservando la capilla absidal su carácter románico.

Tiene la Iglesia, en la cabeza de las naves laterales, dos capillas formando los brazos de una cruz latina y en ellas, aunque muy mal talladas unos artesanados de alfarjes pintados que pueden situarse en la segunda mitad del siglo XIV.

Cobertizo de la Ermita de Alarcos en los años sesenta del siglo XX

En nuestros días el mismo Ayuntamiento de Ciudad Real, en una labor digna de encomio y que tanto agradece esta Comisión de Monumentos, está de nuevo restaurando Alarcos, han sido limpiados ya de la cal que los cubría los muros interiores y las columnas de la Ermita, se ha limpiado también el amplio recinto que la circunda y se va proceder a tirar el cielo raso que tapa parte del ojo de buey para dejar al descubierto el artesonado, así como cuantas obras hagan falta que quede Alarcos en su mejor pureza.

Para agradecer a Ciudad Real, representada por su Ayuntamiento, este interés por restaurar este Monumento Histórico, la Comisión Provincial de Monumentos se reunió en el Santuario de la Virgen de Alarcos el día 29 de abril de 1971. Fue examinado por todos los miembros de la Comisión las obras ya realizadas y se dieron instrucciones, de común acuerdo con el Arquitecto Municipal, y numerario de esta Comisión don Ildefonso Prieto y garcía-Ochoa, para proseguir dichas obras de restauración.

La Ermita en los años setenta del siglo XX, antes de someterse a una profunda restauración, y dejarla en el actual aspecto

Mas tarde el Académico Correspondiente que suscribe, ocupando el cargo de Delegado del desaparecido Ministerio de la Vivienda, realizó gestiones ante la Dirección General de Arquitectura, logrando que fuera aprobado un proyecto de total restauración del Santuario por un valor total de 15.066.021 pesetas de presupuesto de contrata, en este momento dichas obras se están llevando a efecto bajo la dirección del Arquitecto D. Francisco Bernalte Bernardo, para una restauración total de este monumento artístico que además, como se dice al principio, es uno de los hitos más importantes de la historia de La Mancha.


Durante muchos años las paredes de la ermita estuvieron encaladas

Esto es, Exmos. Sres., el interés histórico de Alarcos. En cuanto interés artístico pueden V.V.E.E., juzgar por las fotografías y planos que se adjuntan a este informe. Es indudable que posee todos los méritos suficientes para que esa Real Academia considere si procede, y previos los trámites necesarios, incoar el expediente para que sea declarado el Santuario de la Virgen de Alarcos, en término de Ciudad Real, Monumento Histórico Artístico.


Tal y como estaba el altar de la ermita de Alarcos hasta antes de su restauración. La fotografia es de 1950

Respetuosamente ofrece este informe, por encargo de la Comisión Provincial de Monumentos el Académico Correspondiente que subscribe, y Secretario de dicha Comisión.
Ciudad Real, a 22 de febrero de 1979”.

Tal y como quedo el santuario en 1981 tras su restauración

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada