jueves, 7 de mayo de 2015

EL POZUELO SECO DE D. GIL (PLAZA DEL PILAR) SE ABRIÓ PARA EXPLOTAR UNA “MINA DE MERCURIO”


La Plaza del Pilar a principios del siglo XX

Así parecen indicarlo documentos de alrededor del año 1550

El rey Carlos V no quiso que se explotara para “evitar detrimento” a las minas de Almadén

La investigación histórica nos guarda a veces sorpresas que pueden dar origen a materiales yacimientos de riquezas insospechadas.

Esto tan solo sería más que suficiente para respetar las fuentes históricas que no solo son “papeles viejos” o edificios “ruinosos” por lo cual y en reciente visita que efectuamos a la dirección general de Bellas Artes, dimos en la Subcomisaria del Patrimonio Artístico Nacional, una buena relación de lugares y sitios pintorescos, de Almadén y su comarca, que merecen protección y respeto, por lo que fueron y significan.

Sabido es que el origen del emplazamiento de la actual Ciudad Real, era una aldea de la villa de Alarcos,, con el nombre “Puebla del Pozuelo” y que más tarde se denominó “Pozuelo Seco de Don Gil”. El  que “pozuelo” sea diminutivo de pozo y que por añadidura se le agregue después “seco”, hace pensar que el tal “Pozuelo” no fuese abierto para obtener agua, pero que sin embargo lo hace singular y perecedero hasta que el Rey sabio en 1262 marca con su espada los cimientos de la muralla de la que sería su bona e querida Villa a la que D. Juan II, en 1420 le da los títulos de muy noble y muy leal ciudad de Ciudad Real.

Aquí queda cegado el tal “pozuelo” y olvidado en la Historia su significativo nombre que sin duda debió tener la importancia de algún glorioso pasado o investigación científica de otras generaciones.

La provincia es toda rica en yacimientos minerales, y de una antigüedad sus explotaciones que, cual nuestras minas de Almadén, se remontan a cientos de años anteriores a la Era Cristiana. ¿No pudo ser este “pozuelo seco” , una explotación minera a cielo descubierto? La interrogante, tal vez la podamos tener al estudiar un hecho ocurrido en las minas de Almadén, con motivo del hundimiento que en ellas hubo, exactamente el 22 de mayo de 1543.

No por interesante, sino que el hecho en sí de la catástrofe tuvo como consecuencia el investigar en otros yacimientos ya conocidos o por conocer, de cinabrio, rústica piedra mineral de la que se obtiene el bermellón y el azogue.

“Tanta ha sido la pujanza de esta mina de España, que ha hecho desamparar otra en Alemania y así se cree que está nuestra sea al presente única en el mundo”. Así se manifestaron por entonces lo célebres banqueros del Emperador, los Fúcares, que en más de un siglo vinieron explotando los yacimientos mercuriales de Almadén, con los cereales del Campo de Calatrava, conjuntamente.

Un grabado de las minas de Almadén del siglo XVIII

En Chillón se había hallado otro yacimiento de cinabrio, pero S. M. no consintió que se explotará, precisamente, “para evitar detrimento” a las minas de Almadén; y se agrega que por igual motivo, tampoco se ha permitido abrir otro pozo en Ciudad Real del que se sospecha sería muy rico, dada las señales que presenta.

¿Qué “pozo” de cinabrio es este que aparece enclavado en el antiguo “Pozuelo Seco de Don Gil”? En este caso, la interrogante, bien merece la pena hallarle contestación, mediante un científico sondeo con moderna técnica que hiciese convertir el despreciativo nombre de “pozuelo”, por un “pozo sin fondo” de insospechadas riquezas mineras, que convirtiese a la capital de la Mancha en un “Nuevo Almadén”.

EN TIRTEFUERA OTRA RICA MINA DE PLATA

Cervantes, que hizo de Tirteafuera lugar conocido en el mundo entero, al descubrirle como patria chica del medicó de las Minas de Almadén, y por tanto de su gobernador y superintendente; se halla enclavado en una rica zona de minas de oro y plata, pues Felipe II en 1599 concede facultad a Miguel Ruiz de Espinosa para beneficiar las minas de oro y plata enclavadas en la jurisdicción de Almodóvar del Campo.

Más tarde Carlos II, en 1677, hizo reconocer otra mina de plata en Tirtefuera, de la que se dá una regular descripción “y de la cual se hallan muchos papeles antiguos que aseguran ser muy rica”.

VIA DEL CALATRAVEÑO

Con el arreglo y asfaltado de la carretera de Tirteafuera, que por otra parte acorta la distancia en 20 kilometros entre los núcleos mineros de Almadén y Puertollano, queda en circulación una interesante ruta turística y literaria; la “Vía del Calatraveño” de Córdoba a Toledo por Almadén, por la cual queda marcada en la Mancha la más completa ruta cervantina y quijotesca, al atravesar lugares todos mencionados en el “Quijote”: La Ínsula Barataría (Almadén), la cueva del licenciado don Fernando Montesinos (Almadenejos), Tirtefuera, Almodóvar del Campo, Argamasilla, Caracuel, Ciudad Real, Peralvillo, y por el puerto de los molinos de viento de Yébenes, llegar a la Imperial Ciudad.

Solo falta en Tirteafuera, la instalación del proyectado teléfono en su teleclub: “Dr. Pedro Recio”, y la inauguración del Museo clásico de la Medicina.

LCA (Diario Lanza, sábado 27 de septiembre de 1969, página 2 y 3)

Cinabrio convertido en mercurio

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