sábado, 12 de octubre de 2013

EL ANTIGUO ESTANDARTE DEL DESPARECIDO REGIMIENTO DE ARTILLERÍA Y LOCALIZACIÓN (RAIL), ERA UN REGALO DEL AYUNTAMIENTO DE CIUDAD REAL



El desaparecido Regimiento de Artillería y Localización (RAIL)  cuando se marchó de nuestra ciudad en el año 1988, se llevó consigo un recuerdo del pueblo de Ciudad Real, el estandarte del regimiento. Este   le fue entregado en un acto castrense celebrado el sábado 16 de abril de 1983 en nuestra Plaza Mayor.

El Diario Lanza realizó la siguiente crónica del acto el domingo 17 de abril en su portada y en la tercera página:

En medio de un sentimiento de fervor hacia las fuerzas armadas, y con asistencia del Capitán General de la Primera Región Militar, se celebró ayer a mediodía en la Plaza Mayor, el acto de entrega de un estandarte por parte del Ayuntamiento que cumple así un acuerdo plenario tomado al efecto, al Regimiento de Artillería, Información y Localización de guarnición en Ciudad Real.

Asistieron al acto entre otras autoridades y personalidades, el gobernador civil de la provincia; presidente de la Audiencia Provincial; fiscal provincial; prelado de la Diócesis, el diputado provincial señor Pizarro Flores que representaba al presidente de la Diputación ausente de la provincia; general jefe de Artillería de Campaña, don Juan Pérez-Chao Romero; general jefe de Artillería de la Primera Región Militar, don David Méndez Mercado; el general jefe de la Primera Zona de la Guardia Civil, don Constantino Gómez González y los generales don Carlos Cortezo y Martínez y don Marcelino Pontijas Fernández que han mandado ambos el Regimiento de guarnición en Ciudad Real.

También se hallaban presentes el coronel jefe del 12 Tercio de la Guardia Civil don Juan Gómez-Salazar Arroyo y el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, teniente coronel don Eusebio Rodríguez Castaño; comisario jefe de la Policía, don Manuel Fonseca y comandante de la Policía Nacional don Antonio Gómez Camacho.

En lugar destacado se hallaban los parlamentarios de la provincia, don Manuel Marín, don Emilio Castro, don José Luis Aguilera, don Juan Ángel del Rey y don Manuel Díaz-Pinés, directores provinciales de los distintos Departamentos ministeriales. En otro lugar se encontraba la Corporación Municipal y en sitio distinguido las señoras del teniente general Allende-Salazar de Arazola, Selas, y otras.

Las fuerzas del Regimiento mandadas por el teniente coronel don José Nieto Miguélez, estaban formadas en una de las calzadas de la Plaza con la banda de música de Capitanía General dirigida por el ciudarrealeño capitán Muruzabal; igualmente formaban fuerzas de la Comandancia de la Guardia Civil al mando del teniente don José Herrera García, así como una sección mandada por el teniente Castellanos, procedente del Batallón de helicópteros de ataque, que manda el teniente coronel don Benjamín Virgós, presente en el acto, y que tiene su base en la finca “Los Cabezos”, del término municipal de Almagro.

A las doce en punto llegó a la Plaza Mayor el capitán general de la Primera Región Militar al que se le rindieron los honores de ordenanza. Posteriormente, el teniente general don Rafael Allende-Salazar, pasó revista a las tropas, dando comienzo el acto propiamente dicho.

Seguidamente el Guión del Regimiento fue trasladado a la tribuna y, a los sones del himno nacional apareció procedente del Ayuntamiento el nuevo estandarte, con escolta, que era portado por el teniente don Antonio Bolea Risque, situándose junto al otro, en el centro de la tribuna, siendo recogido más tarde por la madrina de la ceremonia doña Adela Turillo, de Selas esposa del alcalde y comenzando seguidamente la ceremonia, con la bendición de dicho estandarte por el obispo de la Diócesis, monseñor Torija de la Fuente que estaba acompañado por el capellán castrense del Regimiento, don Alfonso Vilariño, y por el Rvdo. Don Manuel caro Rodero.

PALABRAS DEL ALCALDE

El alcalde señor Lorenzo Selas, tras la bendición del estandarte pronunció las siguientes palabras:

“Para mí es un profundo honor y siento en estos momentos una tremenda emoción ser, de un lado el portavoz de mi Corporación, a la que me honro en pertenecer y de otro serlo también de este querido pueblo de Ciudad Real y serlo para este motivo, por el que nuestra ciudad se viste hoy las mejores galas. Este motivo no es otro que el de hacer entrega a nuestro querido Regimiento de Artillería de Información y de Localización, del nuevo estandarte. Es algo mucho más profundo que el simple hecho de esta entrega, porque con ese estandarte, va nuestro más profundo testimonio de amor y de respeto hacia este Regimiento implantado entre nosotros desde el año 1919 por Real Orden. Luego, por Real Decreto en 1926 pasa a llamarse Regimiento de Artillería Ligera. Más tarde hacia 1929, reinando su Majestad Alfonso XII y siendo jefe del Gobierno el general Primo de Rivera, nuestro Regimiento desapareció. Un año después en sesión plenaria el Ayuntamiento pidió al general Berenguer en aquellos momentos presidente del Gobierno, que se volviera a instaurar el Regimiento en Ciudad Real, lo que no se hizo, otorgándosele la Medalla de la Ciudad, medalla que solamente, por aquel entonces tenían sus Majestades. Sin embargo, este deseo de la población no sería realidad hasta el año 1939 que es cuando tiene su implantación definitiva nuestro querido Regimiento, que después recibió el número 64 y más tarde, en el año 1960, recibió su nombre actual. Es el Regimiento de Artillería, Información y Localización, un Regimiento con el que el pueblo ha convivido durante muchos años y cuyos mandos y tropa ha sabido ganarse el cariño y el respeto de los ciudarrealeños y de nuestros visitantes. De ahí que esta entrega del estandarte se haga desde un profundo sentimiento de amor y agradecimiento, a todos y cada uno de los hombres que integran esta unidad militar, pero que queremos que este significado sea mucho más amplio y que el ámbito de nuestro amor y de nuestro afecto se extienda de una manera permanente a todas las fuerzas armadas tan dignamente representadas hoy aquí, por nuestro Regimiento. Ya nuestra Constitución en su artículo 8º nos dice  cómo han de estar constituidas nuestras fuerzas armadas. Nosotros en nombre de este pueblo integrado en Castilla-La Mancha queremos que nuestras fuerzas armadas sepan que el pueblo de esta región integrada por hombres de corazón tan grande como el propio paisaje al que inseparablemente pertenecen, están con sus fuerzas armadas. Y este acto no significa otra cosa que la expresión del homenaje merecido y permanente. Queremos que los soldados de nuestro Regimiento sepan y lo recuerden fielmente Contáis con nuestro cariño y con nuestro respeto.

Por último recordó su servicio militar en el Regimiento y tuvo un recuerdo emocionado para sus compañeros, soldados que pasaron por el Regimiento desde que fuera implantado en nuestra ciudad. “El valor fundamental de los soldados, y de los mandos es que estén perfectamente preparados para la paz.

El señor Selas Céspedes terminó lanzando vivas al Regimiento, a la Constitución, al Rey y a España, gritos que fueron coreados por la multitud que se encontraba en la Plaza.


ENTREGA DEL ESTANDARTE

Seguidamente, la madrina señora de Selas Céspedes, que iba ataviada con la clásica mantilla española, hizo entrega del estandarte al coronel jefe del Regimiento con las siguientes palabras:

“Reciba este estandarte, en nombre del pueblo de Ciudad Real. Con él va nuestro corazón. Que con la bendición de Dios, nuestro Regimiento lo honre con valor y sacrificio.”

PALABRAS DEL JEFE DEL REGIMIENTO

A continuación el coronel Arrazola jefe del Regimiento, pronunció la siguiente alocución:

Sean mis primeras palabras para testimoniar al Ilmo. Sr. alcalde presidente del Excmo. Ayuntamiento como representante de la Corporación Municipal y de todo el pueblo de Ciudad Real, el profundo agradecimiento de todos los que integramos el Regimiento de Artillería de Información y Localización que me honro mandar, por el hermoso gesto de entregarnos este estandarte, símbolo de nuestra patria, que en adelante presidirá desde su vitrina de honor nuestra sala, y que orgullosos haremos tremolar muy alto, como canta nuestro himno en cuantas ocasiones sea preciso, orgullo acrecentado al recordar que es donación de los ciudadanos de un noble pueblo, que desde hace casi un siglo acogió nuestros cuarteles con generosa hospitalidad y que siempre tiene sus brazos abiertos para todos los que por imperativo de nuestra profesión o como consecuencia de un deber militar tenemos el honor de servir a España, dentro de su recinto y al hacerlo, nos cupo la suerte de integrarnos entre vosotros.

Gracias también, a todas las autoridades que con su presencia dan mayor relevancia, a este solemne acto que estamos celebrando, gracias a los miembros de los cuerpos de la Guardia Civil y Policía Nacional que con su gran espíritu, heroico en multitud de ocasiones y sin encontrar muchas veces no solo gratitud debida, sino ni siquiera la comprensión, luchan por que nos sintamos siempre seguros en nuestros caminos, pueblos y ciudades y que hoy nos acompañan rindiendo honores a la gloriosa enseña de España.

Gracias por fin a la Ilma. Sra. doña Adela Turrillo que nos ha hecho el honor de  aceptar ser la madrina de este acto de entrega del estandarte que gentil Dulcinea, representa en este día a la mujer de esta noble tierra manchega.

Al contemplar el estandarte que hoy nos ofrecéis y que ondea ante nuestros ojos, quiero resaltar ante todo, que aunque en él figura como lema el nombre del Regimiento, no lo tomamos como un título de propiedad y que al aceptarlo, lo hacemos conscientes de su simbolismo y sabedores de que como representación de la patria es a todos los españoles a quienes pertenece, y que solo nos corresponde ser sus custodios, como sacerdotes de una religión, que tiene por mandamientos principales el servicio a España y la lealtad y fidelidad al Rey y a la Constitución, mandamientos que pueden resumirse en uno solo: amor a la patria.

Amor a la patria que no es una exclusiva nuestra, amor que bien sé que todos sentís en su máximo grado, y que exige en todo tiempo y lugar, no solo durante la celebración de este acto, un profundo respeto por los símbolos que la representan, ningún español si quiere hacerse digno de ese nombre, debe avergonzarse de manifestar públicamente su amor a la patria y el respeto a su símbolo, por eso, espero de todos que si alguna vez estáis presentes en cualquier acto en que se rindan honores a la bandera nos acompañéis con vuestro recogimiento.

Para nosotros pido, que estos honores que diariamente la rendimos al izarla o arriarla en su mástil, no se conviertan en un acto rutinario, ni de obediencia a un reglamento, sino que siempre sea la expresión de un sentimiento nacido en lo más profundo de nuestros corazones.

Todos los que hemos cumplido con el honroso deber de servir a España en las filas de su Ejército, prometimos solemnemente un día ante la bandera, y lo refrendamos depositando un beso entre sus pliegues, derramar si fuera preciso, en defensa del honor e independencia de la patria, hasta la última gota de nuestra sangre, espero, pongo en Dios mi confianza, de que esa esperanza no se verá frustrada nunca, que jamás se den las circunstancias que exijan el cumplimiento de esta promesa.

No obstante, España atraviesa una época que no es fácil; el terrorismo azota algunas de nuestras regiones y amenaza a las demás, y en ocasiones, demasiadas por desgracia, llena de sangre nuestras calles y de luto nuestros hogares, el paro se hace sentir con fuerza, el mundo atraviesa una crisis de valores humanos y espirituales y nuestra patria, no es una excepción. Pues bien, es en estos momentos ciertamente difíciles, en los que el conformismo, el permanecer cruzados de brazos, es un crimen, cuando yo os exhorto a todos, hombres y mujeres, a que en nuestro interior nos hagamos y hagamos a España una nueva promesa, pero no de morir, sino de vivir, vivir por y para ella, que todos juntos y cada uno individualmente, colaboremos y trabajemos para conseguir una España unida, una España en paz, una España en la que reine el orden y la justicia.

Esta es la promesa que hoy, delante de este glorioso estandarte, símbolo de la patria, yo os pido.

Esta es la promesa que estoy seguro cumpliremos.

Y como final gritad conmigo:

¡Viva el pueblo manchego! ¡Viva el Ejército! ¡Viva el Rey! ¡Viva España!

Finalizadas las palabras del mando militar, los soldados dispararon una salva de honor y el estandarte, a los acordes del himno nacional, ocupó su sitio en la formación, iniciándose poco después el desfile.

Como acto último de la jornada de ayer las tropas desfilaron por la avenida de Alarcos, donde se había instalado una tribuna desde la que presenció la parada militar el capitán general de la Primera Región, teniente general Allende-Salazar y demás personalidades que le acompañaban, siendo la tropa que desfiló prolongadamente aplaudida y vitoreada por el gentío que se agolpaba en ambas aceras.


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