lunes, 14 de octubre de 2013

EL CAMINO QUE HAN SEGUIDO LOS RESTOS DE LOS MÁRTIRES CLARETIANOS: FERNÁN CABALLERO, CIUDAD REAL, MADRID Y SEVILLA


Escudo de la orden religiosa claretiana en el panteón que esta comunidad tiene en el cementerio de Ciudad Real

Una vez asesinados los trece claretianos en Fernán Caballero el 28 de julio de 1936, estos fueron tapados con lonas, para que no estuvieran expuestos a merced de los perros y permanecieron en el suelo hasta el día siguiente, es decir el 29 de julio,  cuando buenas mujeres de Fernán Caballero prestaron sábanas para envolverlos dignamente y ser enterrados en el cementerio. A las siete de la mañana los llevaron en dos carros de mulas al cementerio. Allí se les hizo la autopsia y fueron enterrados en el cementerio de esta localidad mientras duró la Guerra Civil Española.

Documento redactado una vez concluida la Guerra Civil Española de los claretianos pertenecientes a la casa de Ciudad Real y que sufrieron martirio

Una vez acabada la Guerra Civil Española, los restos de los mártires fueron trasladados al cementerio de Ciudad Real, lugar donde los claretianos tenían sepultura ya que esta comunidad religiosa tenía casa en nuestra ciudad desde 1895 y permaneció en nuestra ciudad hasta 1989.

Panteón de la Comunidad Claretiana en Ciudad Real, lugar donde permanecieron los restos de los mártires de Fernán Caballero hasta el año 2000

Los restos de los mártires claretianos permanecieron en Ciudad Real hasta el 4 de febrero del 2000, en este día tras un largo año de trámites necesarios a las leyes civiles y eclesiásticas llegaron al cementerio de Ciudad Real el P. Rafael Serra Bover, Postulador ante la Santa Sede de la causa de beatificación de los claretianos mártires de Fernán Caballero, junto a los PP. Severiano Rodríguez, Basilio Montaña López y el Secretario Provincial de la Bética, P. Manuel Carrasco Díez, más el Hermano Mariano Martín González. A esta comisión de claretianos le esperaba la Comisión delegada del Obispado de Ciudad Real formada por D. José Jimeno Coronado, D. Bernardo Torres Escudero, Juez Delegado, Promotor de Justicia y Notario/Secretario, respectivamente, y responsables de las exhumaciones, reconocimiento y entrega de restos.

Momento de la exhumación de los restos de los mártires del panteón ciudadrealeño realizada la mañana del 4 de febrero del 2000

Abierto el panteón claretiano y tirado el tabique de la balda central de la derecha en cuyo centro había una placa de mármol que recordaba su condición de mártires, aparecieron cuatro arcones de madera, muy estropeada y que envolvían otros cuatro interiores de cinc. Los albañiles al sacar las cajas las depositaron en otras cajas nuevas que habían traído los claretianos desde Madrid. En ese momento el Juez Delegado Episcopal tomó juramento al P. Rafael Serra de cumplir fielmente la misión que se le encomendaba, cual era guardar y trasladar fielmente los restos de los Siervos de Dios y entregarlos a las autoridades competentes del Arzobispado de Madrid. Se sellaron con el sello del Obispado Prioral, se depositaron en un furgón y más tarde, hecha el Acta, se firmó por el Juez, el promotor, el Notario, el Postulador y el sepulturero.

Autoridades claretianas y de la diócesis de Ciudad Real asistentes  en el cementerio de Ciudad Real al acto de exhumación de los restos 

Los restos fueron trasladados desde Ciudad Real a la Parroquia del Corazón de María de Madrid, donde llegaron a las 17,20 horas. El P. Postulador General entregó al Delegado Episcopal de Madrid, D. Ricardo Quintana Bescós, los santos restos y el acta de exhumación hecha en Ciudad Real. Una vez entregados los restos, estos fueron llevados a una habitación parroquial donde un equipo médico dirigido por D. Luis Frontela Carreras, Doctor en Medicina y Cirugía, Catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Sevilla, Profesor de Paleopatología Humana en dicha Universidad, etc se dedicaron a identificar los huesos de cada uno de los nuevos beatos.

Parroquia del Inmaculado Corazón de María de Madrid, lugar donde reposaron los restos desde el año 2000 al 2013

Una vez identificados cada uno de los huesos, estos fueron depositados en la cripta de la Parroquia madrileña, lugar que permanecieron hasta el pasado miércoles 14 de febrero de 2013, siendo trasladados este día de Madrid a Sevilla, ya que al ser mártires de la Provincia Claretiana Bética, se acordó depositarlos al culto en la Parroquia sevillana de San Antonio María Claret.

El 14 de febrero de 2013 los restos de los mártires fueron trasladados a la Parroquia sevillana de San Antonio María Claret

El 14 de febrero por la mañana fueron exhumados en Madrid estando presentes en este acto algunos laicos devotos de los mártires, miembros de la curia diocesana de Madrid y los claretianos:  P. Vicente Pecharromán (Postulador General), P. Eleuterio López (vicepostulador de Bética), P. Manuel Carrasco (Secretario Provincial de Bética), Monseñor Luis Gutiérrez CMF (obispo emérito de Segovia), P. Conrado Bueno (Párroco del Corazón de María) y miembros de la comunidad de Juan Álvarez Mendizábal (Madrid).

En un sencillo acto se procedió a la colocación de las cajas con los restos de los mártires en el sepulcro preparado para ello

El traslado de los restos se realizó en coche desde Madrid a Sevilla, siendo acompañados y custodiados por los PP. Eleuterio López, Vicente Pecharromán y Manuel Carrasco. En Sevilla fueron recibidos por el Superior Provincial y varios claretianos de las comunidades del lugar.

Momento de la colocación de las cajas con los restos de los mártires en su sepulcro definitivo

Para el acto de entrega, se reunieron en la Parroquia de San Antonio Mª Claret, en Sevilla, el Delegado Episcopal, Ilmo. y Rvdmo. Sr. D. Teodoro León Muñoz; el  Promotor de la Fe, Rvdo. Sr. D. José Márquez Valdés;  la Notaria, Dña. Mónica Freire Cueli; y los operarios Don Francisco Navarro de Dios (DNI 28.867.162-T) y Don  Francisco Javier Torres Muñiz (DNI 28.486.801-J), para proceder a la aceptación e inhumación de los restos de los Siervos de Dios Jesús Aníbal Gómez Gómez, Tomás Cordero Cordero y XIII Compañeros, Misioneros Claretianos, trasladados desde Madrid, Parroquia del Inmaculado Corazón de María, hasta Sevilla.

El sepulcro se ubica en la nave de la iglesia bajo un cuadro de la Virgen con los rostros de todos ellos

Además de los anteriormente citados, se hallaban presentes al acto,  el Superior de la Provincia claretiana de Bética, P. Félix Jesús Martínez Lozano; el Postulador General  de  los Misioneros  Claretianos,  P.  Vicente  Pecharromán Tristán;   el  Vicepostulador  de  la Causa,   P. Eleuterio  López  Cuadrado;    el Párroco de la del San Antonio Mª Claret, P. José Márquez Valdés; el P. Manuel Mª Carrasco Díez, Claretianos de las Comunidades de Sevilla y devotos de los Mártires.

Las cajas de los mártires una vez depositadas en el sepulcro

En un sencillo acto se procedió a la colocación de las cajas con los restos de los mártires en el sepulcro preparado para ello, bajo un cuadro de la Virgen con los rostros de todos ellos. Al mismo tiempo se trasladaron también al mismo lugar los restos del Mártir P. José Mª Ruiz Cano que desde 2010 se encontraban en un nicho, en el muro del crucero del mismo templo. El acto concluyó con una sencilla oración y el canto de un himno.

Lugar en el que reciben culto los mártires de Fernán Caballero desde el pasado 14 de febrero

La Parroquia de San Antonio María Claret de Sevilla, es una construcción de 1946 del Instituto Nacional de la Vivienda que en realidad era la iglesia del Colegio Claret sevillano, situado en el barrio de Heliópolis, que tienen a su cargo los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Convertida la iglesia en Parroquia, esta es casi centro geográfico de la Provincia Bética y templo con intensa actividad pastoral, y donde a partir del pasado mes de febrero reciben culto los restos de estos jóvenes mártires beatificados ayer domingo 13 de octubre.





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