sábado, 24 de septiembre de 2016

EL TERREMOTO DE LISBOA DE 1755 EN LA CATEDRAL, SEGÚN LOS LIBROS PARROQUIALES


 
Grabado de la Virgen del Prado del siglo XVIII, en el Libro de Bautismos de la entonces Parroquia de Santa María del Prado, hoy Catedral

El tristemente célebre terremoto de Lisboa tuvo lugar el 1 de noviembre de 1755, festividad de Todos los Santos, y fue considerado como el más destructivo de cuantos habían azotado a la Península Ibérica hasta esa fecha. En realidad fueron varios los temblores que se produjeron. Este violento seísmo tuvo su epicentro en la falla Azores-Gibraltar, a 37º de latitud Norte y 10º de longitud Oeste. Afectó intensamente a Portugal y al sur de España. Alcanzó una intensidad máxima de X y sus efectos resultaron desastrosos ya que, aparte del terremoto en sí, que destruyó la mayoría de los edificios lisboetas, se produjo como consecuencia un devastador incendio que arrasó la capital portuguesa y un maremoto que azotó las costas atlánticas de toda la Península. Sólo en Lisboa acabó con la vida de entre 50.000 y 90.000 habitantes de los 250.000 que tenía la ciudad; pero en España produjo al menos 1.275 muertos y cuantiosos daños.

Por lo que respecta a Ciudad Real, aquel formidable terremoto se apreció hacia las once menos cuarto de la mañana, con una intensidad de grado VI (M.S.K.) y una duración de entre siete y ocho minutos. Por ser día de Todos los Santos, los ciudadrealeños se encontraban en misa, de donde salieron al notar las primeras sacudidas.

En el libro parroquial de bautismo de la entonces Parroquia de Santa María del Prado, hoy Catedral, el cura párroco de la misma hizo una anotación de lo vivido aquel día en la parroquia, atribuyendo a la intercesión de la Santísima Virgen del Prado que no sucedieran grandes desgracias en la ciudad, como en otras poblaciones. La anotación del cura párroco dice lo siguiente:

 
Libro de bautismo de la Parroquia de Santa María del Prado, con los bautizados en dicho templo entre 1753 y 1760, lugar donde figura la anotación del terremoto de Lisboa

En el año de mil setecientos cincuenta y cinco, el día primero de Noviembre de dicho año, al tiempo de la misa mayor y estando cantado el “Gloria in excelsis”, toda la gente que estaba en esta Iglesia sintieron rumor bastante grande, pero creyendo sería un coche no hicieron aprecio de él y viendo que por instantes iba creciendo y que toda la Iglesia parecía se venía abajo, la desampararon y echa toda llanto y confusión para acelerar la salida; y aún los que estaban celebrando los dichos oficios dejaron el altar y el coro y todos se dieron a la huida y viéndose en la calle, fueron el sentimiento y confusión, pues entendiendo era en la Iglesia solamente, vieron que todas las gentes que estaban en sus casas salieron fuera de ellas y la que estaba en la calle no sabía que hacerse, pues aunque tenían el amparo de María Santísima del Prado, no se determinaba nadie a entrar viendo un riesgo tan grande, como era de ver la Iglesia y torre moverse como si fuera un árbol.

Entonces creyeron todos era la fin del mundo pues fueron temblor de tierra tan grande que ni los escritos dicen de otro tal, ni los nacidos tuvieren tal noticia;

Y más lo que los correos tienen por noticia, como por todo el mundo fue a la misma hora pero con mucho más exceso, pues se dijeron atrocidades de perecer muchas gentes, muchas ciudades y muchos templos y en los puertos de mar no tuvo fin ni cabo el mal que hizo. Esto se anotó aquí para memoria y devoción de María Santísima del Prado que nos libro de este lance.

Dr. Diego García Pavón

 
Anotación del cura párroco Dr. Diego García Pavón el 1 de noviembre de 1755, sobre lo ocurrido en la parroquia con motivo del terremoto de Lisboa

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