jueves, 9 de marzo de 2017

DERRIBO EN LA PLAZA MAYOR


 
Fotografía del archivo del centro de Estudios de Castilla- La Mancha https://www.flickr.com/photos/ceclm/

En la Plaza Mayor se está produciendo estos días el derribo de unos edificios en una de las partes de la misma, para dejar paso a un solar donde se alzará, digamos, en dos años –el plazo de construcción es de 18 meses- el edificio que marcará la pauta de lo que habrá de ser, en el futuro la hasta ahora no poca polémica Plaza Mayor de Ciudad Real.


La responsabilidad, por tanto, de los arquitectos ciudarrealeños Eusebio García Coronado y José Luis Alía Miranda, que son los autores de este primer proyecto, no es baladí, porque en ello han contraído el compromiso de lo que ha de ser, en lo venidero, este primer recinto de la ciudad.


Este edificio comprende dos fachadas, la de la Plaza Mayor y la de la calle Feria. Esta última está condicionada por las existentes en el entorno, y sólo eso. Pero la que da a la plaza deberá estar destinada, nada más y nada menos, repetimos, a marcar las directrices futuras de los nuevos edificios que, de aquí en adelante, vayan surgiendo.


El edificio, de acuerdo con el proyecto provisional, presentado en el Ayuntamiento, se atiene a la normativa en cuanto a volúmenes, alturas (bajo, tres plantas y ático retranqueado) y, por supuesto, lógicamente, a la ordenanza que, sobre el particular, y en lo que respecta al tratamiento de fachadas, tienen el Ayuntamiento. Así, precisamente, en este aspecto, los arquitectos, autores del proyecto, han presentado varias opciones que, la Corporación, con el asesoramiento de los servicios técnicos municipales, está estudiando actualmente. Igualmente informará el proyecto de fachada que se elija la Comisión de Patrimonio Histórico Artístico. Es decir, el proyecto definitivo llevará muchas bendiciones, antes de que se lleve a cabo, porque, en este tema, la ciudad se juega mucho.


Algo se nos anticipo sobre lo que habrá de ser esta primera fachada que iniciará el futuro arquitectónico de la Plaza Mayor de Ciudad Real. Las pretensiones de la Corporación es dejar la actual Casa Consistorial como edificio singular, y después, dentro de la libertad de iniciativa en los tratamientos, obligar a que los proyectos que se vayan presentando, no adulteren la unidad de la plaza. Es decir, que todos armonicen unos con otros, respetando lo que, hasta ahora, existe. El Ayuntamiento, además, parece que proyecta subvencionar, en aras de esa singularidad que ha de tener el consistorio sobre el conjunto, las fachadas que se construyeron siguiendo la línea del edificio de Fernando Higueras, para cambiarlas y equipararlas a lo que vaya surgiendo.


De acuerdo con esta idea, los arquitectos Sres. García Coronado y Alía Miranda, han presentado, repetimos, varias opciones que, ajuntándose a la normativa, procuran, sin embargo, acomodarse a esa unidad y armonización del entorno.


“Las ordenanzas complementarias-nos dice García Coronado- que condicionan las fachadas de la plaza, son estrictas dentro de la libertad de acción que dejan, en cuanto a materiales, a la utilización de los mismos, y, en fin, en cuanto al tratamiento general de las fachadas en los edificios que se construyan para que se identifiquen y se armonicen, sin ser iguales, unas con otras”, algo, pues, parecido a un prolongado suspense se va a iniciar ahora con este tema que, en definitiva, preocupa a todos, como se demostró en el pasado, con polémicas y controvertidas opiniones en la prensa, en mesas redondas, en debate públicos, etc, porque, en definitiva, y eso es bueno, todos quisieran ver la Plaza Mayor, el lugar más representativo de la ciudad, como algo singular y especial que les hiciera sentirse orgulloso de vivir en ella. Que haya tino.

Emilio Arjona, diario “Lanza”, 9 de diciembre de 1989 página 5

Fotografía Alberto Carnicer Mena

 
Fotografía Alberto Carnicer Mena

 
Fotografía Alberto Carnicer Mena


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