miércoles, 2 de septiembre de 2015

EL BARRIO MORUNO DE CIUDAD REAL


La calle Morería recibe este nombre, porque en sus calles adyacentes y en esta misma calle habitó la población mora de nuestra ciudad. La fotografía es de Julián Alonso de los años cuarenta del siglo XX y nos muestra una vieja casa de esta calle

En mi anterior artículo, ateniéndome al nombre tradicional que aún se conserva de barrio de la Morería, de acuerdo con el conspicuo historiador de la capital Delgado Merchán ledabamos como limites la calle Alarcos, hoy de los Mártires, enlazando al terminar el Seminario con la de Postas, hasta la esquina del Mercado y por el exterior las murallas desde la Puerta de Alarcos próximamente a la de Santa María.

Este debió ser el primitivo barrio que habitaron los moros, porque después de la guerra de la Alpujarras, en la que tanto figuró el héroe  de Lepanto, los vencidos habitantes mahometanos fueron expulsados del reino granadino y desplazados a otros pueblos cristianos viniendo a la Mancha muchos de los exiliados.

Así consta en varios documentos que había en el archivo de nuestro Ayuntamiento, ya desaparecidos, pero registrados en el inventario que publiqué hace poco tiempo bajo los auspicios y patronazgo del Instituto de Estudios Manchegos.

¿Dónde  se colocaron aquellas numerosas familias morunas que de los campos de Baza y Guadix vinieron a esta capital?

Este notable aumento que tuvieron los habitantes del Barrio de la Moreria, parece estar claro por los nombres que se han conservado como la Cava y la proximidad al primitivo asiento.

Se ha llamado desde tiempos antiguos la Cava, todos esos campos llenos de huertos comprendidos entre la calle de Ciruela, el Pilar y la de Alarcos, teniendo por límite exterior la muralla que hemos conocido desde la puerta que había al final de la de Alfonso el Sabio y la de Alarcos.

Las edificaciones de la calle Morería, realizadas por la población árabe en nuestra ciudad, eran casas humildes, pero que guardaban un gran encanto. La fotografía de finales de los años cuarenta del siglo XX es de Julián Alonso

Dentro de la Cava se ven los extensos solares donde está el Cine Savoy, campos de deportes de los PP. Jesuitas, los otros cines que tienen su entrada al final de la Avenida de los Mártires, los de los graneros de Ayala y los que estaban dentro de la antigua Delegación de Hacienda, casi todos hoy llenos de edificaciones.

Para demostrar la estancia de los moros en Ciudad Real, voy a copiar con ligeros variantes en su ortografía arcaica varios registros de documentos que existían en nuestro tiempo allá por el año 1595.

1º.- Una cédula de su Majestad del nombramiento por capitán a don Francisco de Gamez para levantar los ciento cincuenta infantes en que sirvió a su Majestad año 1569.

2º.- Otra cédula de su Majestad, firmada de su real mano por la cual manda al corregidor de esta ciudad haga diligencia en cobrar las armas y prendas y castigar a los soldados que se han venido de la guerra de Granada. (1570)

3º.- Otra cédula real para que no se muden los moriscos consignados en esta ciudad a otra parte (1570).

Y 4º.- Una cédula de real mano, al corregidor sobre el envió a esta ciudad de los moriscos del reino de Granada (1570).

Como puede verse, todos estos registros que aparecen en el célebre inventario del archivo del Ayuntamiento de Ciudad Real en 1595, se relacionan la guerra de Granada y Alpujarra y moriscos que aquí vinieron, pero como no podemos compulsar los documentos a que aluden, por su desaparición desgraciada para nuestra Historia, hacemos punto final al Barrio de la Morería.

Emilio Bernabeu (Diario Lanza, miércoles 11 de noviembre de 1953)

Una fotografía de los años cuarenta del siglo XX de Julián Alonso, de un viejo patio de la calle Lentejuela

LOS MOROS EN CIUDAD REAL

En la provincia manchega y especialmente en Ciudad Real, quedan muchos nombres de lugares, aldeas, pueblos, barrios y calles que atestiguan el influjo y la convivencia con que estuvieron moros y cristianos en el largo periodo de siglos, en los campos y ciudades.

En la capital se nombra con frecuencia el barrio de la Morería, que ocupaban los musulmanes, situados en amplio espacio comprendido entre la calle de Postas esquina al  Mercado subiendo la nombrada del General Margallo, tras la muralla dando la vuelta por la ronda llegando a la Puerta de Alarcos, que hemos conocido y que quitaron no sabemos porqué.

Los extensos descubiertos que había en este triángulo, se va poblando de suntuosos edificios como el Seminario, Sindical, Grupo Escolar, Instituto de Higiene y muchas casas de moderna construcción.

Quedan del barrio morisco algunas viviendas pobrísimas, en la Lentejuela, Alamillo Alto y Bajo, etc., restos de humildes moradas de la raza moruna, que tantos siglos vivió en Ciudad Real.

He encontrado en papeles antiguos que la Mezquita estaba situada en la actual casa número nueve de la calle del Alamillo Alto y que a su espalda, cerca de su torre o minarete tenía su casa el Muizin, especie de moderno campanario, que llamaba a la oración a la gente morisca.

En los años setenta y ochenta del pasado siglo XX, aún se mantenían en pié viejas e históricas edificaciones en la calle Morería, con gran sabor añejo. Fotografía de Iferga.

Dicen también viejos pergaminos e historias locales que a los pocos pasos de la Mezquita, en las casas 2 y 4 de la Lentejuela, se localizaba la mejor vivienda del barrio, propiedad del moro más rico, llamado Aben Mahadi de Toledo.

En esta calle de la Lentejuela se conserva en una casa arruinada una portada de piedra, con escudo en la piedra clave, donde se dice estuvo la escuela mahometana o Madriva.

El mercado o alcaná lo tenían los moros y también los judíos en una calle que hemos conocido, que partía de la plaza donde está hoy el Bar Manolo con salida frente por frente a la de los Caballeros.

En este lugar conocimos una especie de altar votivo a San Antonio, con pinturas alusivas a sus milagros.

Como después de la guerra de las Alpujarras, aquí vinieron numerosos moros, según consta en el inventario que publiqué en un cuaderno del Instituto de Estudios Manchegos de los documentos que había en el archivo municipal, debieron instalarse en los grandes solares que aun pueden verse en la cava, desde la Puerta de Alarcos a la de Ciruela.

Con la expulsión de esta raza decretada por el Rey Felipe III, Ciudad Real, quedó desierta en este extenso barrio llamado de la Morería.

Emilio Bernabeu (Diario Lanza, lunes 4 de octubre de 1954)

En la calle Alamillo Alto se encontraba la mezquita medieval de nuestra ciudad


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