jueves, 10 de septiembre de 2015

LAS COLLACIONES PARROQUIALES DE CIUDAD REAL EN LA EDAD MEDIA


Puerta del Perdón de la Catedral del siglo XIII-XIV. Muchos historiadores basándose en la situación desordenada que presentan algunas de las dovelas que configuran la portada, han llegado a pensar que esta puerta pudiera pertenecer a un templo anterior y que fue reutilizado para formar parte de nuestra catedral

Nos dice Joseph Díaz Jurado en su obra “Singular Idea del Sabio Rey Don Alonso, Dibujada en la Fundación de Ciudad Real” de finales del siglo XVII y principios del XVIII, que “Dividió nuestro monarca (se refiere a Alfonso X el Sabio) la parroquia de la antigua Alarcos en las tres que adornan y ensalzan esta ciudad (Santa María, San Pedro y Santiago). Su divino culto era asistido de una ilustre comunidad, formada por doce racioneros. Entre ellos igualmente se dividía la renta que los pontificales diezmos les tocaban. Creó tres curas propios para que a cada uno tocase la asistencia de su parroquia con ordinaria jurisdicción, independiente una de otra en la administración  de sacramentos”.

Es decir que Ciudad Real desde su fundación y hasta la segunda mitad del siglo XX, contó tan solo con tres parroquias, Santa María del Prado (actual Catedral), San Pedro y Santiago. ¿Pero cuales fueron los límites de las mismas  en la ciudad medieval?  L. R. Villegas en su libro “El Urbanismo de Ciudad Real en la Edad Media”, nos las delimita de la siguiente manera: “La collación o parroquia de San Pedro aparece plenamente documentada y prolijamente citada, aunque de forma un tanto imprecisa. A tenor de los datos que se poseen, se puede decir que su jurisdicción se extendía, aproximadamente, a la zona Sureste de la ciudad, quedando dividida por un eje que, partiendo de la puerta de Alarcos, seguiría las actuales calles de Alarcos, Postas, Feria y Calatrava, aunque esta última no se encontraría totalmente bajo su jurisdicción.

Dentro de ella se encontraba sin duda la mayor parte de los edificios de gobierno, comerciales y religiosos de la población: alcázar real, ayuntamiento, casa de moneda, cárceles, comercios, plaza mayor, conventos, hospitales, etc. Posiblemente esta circunstancia fuese la que sustentó las pretensiones de preeminencia de esta parroquia sobre la de Santa María ya en la época moderna.

Personalmente tengo la sospecha de que la collación de Santa María quizás en un primer momento ocupó el resto de la población, aunque posiblemente pronto de desgajaría de ella la de Santiago.

Gran parte de la mencionada de Santa María se encontraría ocupada, como se ha dicho ya, por el antiguo asentamiento de Pozuelo de Don Gil, base de la futura ciudad, encontrándose en el centro del mismo la iglesia de Santa María, actual catedral, que posiblemente sería reedificada o remodelada al pasar la aldea a la categoría de villa.

Si la hipótesis anteriormente expuesta, bastante factible por otra parte, es cierta, la collación quedaría circunscrita entre los caminos que, provenientes de Toledo y de Calatrava la Vieja, se unen para continuar hacia Alarcos.

Como tal collación aparece profusamente citada, aunque también de forma poco precisa, y acogería probablemente en su interior a la nobleza terrateniente, como deja sospechar el nombre de una de sus calles, Caballeros o de los Caballeros, dirigiéndose hacia aquél especio posiblemente parte de la oligarquía de conversos al diluirse la Judería.

Si bien en un primer momento Villa Real posiblemente estuvo dividida en las dos collaciones mencionadas hasta el momento –cuyo límite sería el eje que una las puertas de Calatrava y Alarcos-, la mayor densidad de población se la parroquia o collación de Santa María obligaría, al extenderse sus pobladores hacia aquella zona, a crear una tercera: la de Santiago.

Por lo que respecta a esta última, sus límites estarían situados en las calles de Toledo y de Calatrava. Pero al estar esta última calle mencionada bajo jurisdicción de las collaciones de Santiago y de Santa María, permite sostener que la unión de ambas delimitaciones se efectuaría no en la confluencia de las dos vías citadas, sino en la intersección que produciría en la de Calatrava la actual calle de la Audiencia (actual Elisa Cendreros), antiguamente denominada Tintoreros. De su confluencia hacia la plaza quedaría bajo jurisdicción de Santa María y de la mencionada confluencia hacia la puerta de Calatrava bajo la de Santiago.

El límite entre ésta y la collación de San Pedro resulta más impreciso, pues ambos lados de la calle de Calatrava parece ser que pertenecían a aquella. No obstante, parece probable que la delimitación se encontrase en ella y no en otra calle paralela e interior de la Judería. Este hecho es el que permite suponer que este último barrio citado no tendría probablemente salida hacia la mencionada calle Calatrava. Al menos mientras el barrio se encontró organizado como tal.

Hacia esta collación también se extenderían los conversos al difuminarse la Judería, como indican los procesos inquisitoriales, estando ocupada en gran medida por hidalgos y nobles llegados con posterioridad a la fundación de la ciudad”.


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